A fines de junio del año pasado, el empresario Daniel Lalín, ex presidente de Racing, reabrió el restaurante Fechoría, un ícono de la gastronomía porteña. Hace cinco días, cerró sus puertas y despidió a todo su personal.

Lalín había invertido $2 millones en las reformas para su reapertura. Primero adquirió el fondo de comercio de La Madeleine en Santa Fe 1726, luego lo cerró y le cambió el nombre.

El empresario Daniel Lalín, le explicó en exclusiva a BAE Negocios: "Fue un muy mal negocio, la gastronomía está muy mal. Los restaurantes cierran a lo pavote. Vendí el fondo de comercio en septiembre pasado y presté la marca por un año, pero tampoco funcionó".

Once meses atrás, en su reapertura contaba con 42 empleados pero al momento del cierre quedaban sólo 27 trabajadores. Según explicó Lalín, "no funcionó como tenía que ser. El estilo abierto las 24 horas no era para ese nombre". El empresario planteó que está buscando local para reabrirlo en otro lugar "más elegante, con la misma marca".

La historia de la marca del restaurante Fechoría se remonta a la década del 70. Creado por José Alberte - conocido popularmente en el ambiente artístico como Pepe Fechoría- se convirtió en un templo que visitaban todas las noches artistas, políticos, deportistas y periodistas.

Tres años después de lla muerte de Alberte, Lalín intentó reflotar el glamour de esos años, pero no fue posible. La grave crisis que atraviesa la gastronomía fue un obstáculo para recrear el espíritu del restaurante de las estrellas, un clásico porteño.

El original Fechoría abrió sus puertas en avenida Córdoba casi esquina Acuña de Figueroa. Allí, el conductor y empresario (ya fallecido) Gerardo Sofovich tenía su intocable mesa. A principios de 1990 el establecimiento cerró.

Luego Alberte cedió su nombre a un restaurante de Puerto Madero, hasta que el año pasado, Pablo Lalín, registró la marca a su nombre. Hace un tiempo, su padre, Daniel Lalín, le había comprado el fondo de comercio y el uso de la marca La Madeleine a Víctor Blanco, actual presidente de Racing.

En busca de un nombre fuerte, Lalín compró el derecho de uso de la marca Fechoría e Il Vero hasta el 2026. Hoy el ex local de Fechoría de la avenida Santa Fe está en alquiler y Ginevra propiedades pide unos u$s16.000 mensuales. En la planta baja había hay lugar para 104 cubiertos, más 32 entre patio cubierto y vereda. Arriba, entraban otros 90 comensales.

Con experiencia gastronómica, Lalín fue propietario en 19 91 de Calle de Angeles, en Chile y Balcarce; luego tuvo Cholila, Embrujo y Puro Humo, en Puerto Madero. Estos restaurantes fueron emprendimientos que se sumaron a sus negocios en el rubro de la minería y el petróleo.

"Luego de posicionar Fechoría, quiero abrir Don Pacino, un restaurante que será gourmet y abrirá mediodía y noche. También tengo la marca Il Vero, pero veremos como viene el consumo. En estas épocas, cierran más restaurantes de los que abren", ya advertía Lalín, un año atrás.

Si bien el restaurante recreaba platos clásicos inventados por Pepe Fechoría como los "ñoquis al gauchito" y ofrecía matambrito tiernizado al verdeo al gusto del periodista deportivo Horacio Pagani, finalmente cerró el local y ahora Lalín mira hacia la zona céntrica.