El presidente Alberto Fernández se comprometió a ayudar a los trabajadores de Garbarino en la difícil situación que están atravesando, tras los despidos masivos y la falta de pago que se da hace meses, luego de la compra de la empresa por el tesorero de San Lorenzo, Carlos Rosales, en medio de la pandemia.  

El compromiso surgió luego de que Fernández recibiera a representantes gremiales en Casa Rosada, en medio de las protestas en el Obelisco y Plaza de Mayo para reclamarle una respuesta tanto a la compañía como al Gobierno sobre la vulneración de los derechos laborales. 

 

"Hemos sido atentamente escuchados", precisó una de las personas que participó de la reunión con el presidente, en la que él se comprometió a "tratar de salvar a Garbarino de alguna manera", algo que catalogaron como "positivo". 

El encuentro fue de media hora aproximadamente, terminó con "un abrazo fraternal" y los trabajadores destacaron la buena predisposición del Gobierno que les pidió paciencia porque "esto no se resuelve de un día para el otro", según detallaron en una entrevista a la salida de la Casa de Gobierno. 

"Con (Claudio) Moroni y con (Matías) Kulfas va a ver de qué manera pueden intervenir desde sus facultades para que los trabajadores recuperen su fuente de trabajo y se regularice nuestra situación salarial", adelantó la representante de los trabajadores sobre la colaboración de los ministros de Trabajo y Desarrollo Productivo, respectivamente. 

Situación laboral actual de Garbarino

Debido "a la difícil situación económica y financiera que atraviesa la empresa... la sociedad ha registrado una estrepitosa baja de las ventas que empezó a manifestarse a partir de la crisis generada por la pandemia", dice el telegrama de despido que recientemente recibieron los 150 empleados de Compumundo, una de las empresas del Grupo Garbarino que sigue cerrando sus puertas.

Alrededor de 4 mil empleados no cobran sueldo hace ya seis meses a excepción del Repro, la ayuda que otorgar el Gobierno para las empresas golpeadas por la restricción de actividades a partir de la pandemia. 

Como principal responsable de la situación laboral es señalado Rosales, quien adquirió a Garbarino en junio del 2020 y tras el mal momento de los últimos meses, recibió dos propuestas de compra que luego fueron rechazadas: una por Facundo Prado, de Supercanal, y otra de un grupo norteamericano. 

Tras la última audiencia con el Ministerio de Trabajo, la situación no tuvo ningún avance pero el empresario le promete a sus empleados que está trabajando para reverir la situación: "Se el esfuerzo que están haciendo todos y estoy con ustedes", concluyó en el comunicado.