La Legislatura porteña aprobó el proyecto elevado por el ejecutivo para volver a licitar el predio de Recoleta que ocupa el Buenos Aires Design. Aunque en un comienzo se especuló con que el nuevo plazo de la explotación sería de 70 años, los legisladores establecieron que finalmente será de 15 años, con otros cinco de prórroga.

También se dictaminó que los comerciantes que actualmente ocupan el espacio tendrán un plazo de 18 meses para abandonarlo. Sobre la utilización que se le dará al complejo, la legisladora de Unidad Ciudadana, Andrea Conde, le indicó a BAE Negocios que todavía es muy pronto para saber si continuará funcionando un centro comercial, pero sí confirmó que se ignoró el proyecto de los vecinos de convertir el lugar en un espacio público.

El predio cuenta con más de 21.500 metros cuadrados de superficie, unos 80 locales y un patio de comidas para 700 personas. En el lugar también funcionan 174 cocheras y un auditorio, más el afamado Hard Rock Café que cuenta con cien empleados.

Hasta ahora el canon mensual que paga el administrador es de 397.000 pesos

El Buenos Aires Design no está pasando por su mejor momento, ya que uno de sus socios, el propietario del 44% del paquete accionario Enrique Blaksley Señorans, presidente y socio mayoritario de Hope Funds, fue detenido y acusado de lavado de dinero y estafa. El 56% restante está en manos de Emprendimientos Recoleta ERSA, perteneciente a la familia Elsztain, dueña de IRSA.

El canon mensual que hasta ahora pagan los concesionarios es de $397.000, una suma irrisoria, teniendo en cuenta que por el alquiler de dos locales de 250 metros cuadrados un inquilino abona $450.000, incluyendo expensas e IVA. Sin contar que la llave es de tres alquileres anuales y la comisión de Fibesa, la empresa de IRSA que alquila los locales, es de 6%, equivalente a seis alquileres más. Un dato no menor es que a partir de junio, IRSA dolarizó los alquileres, algo que molestó más a los locatarios, si bien estaba contemplado en el contrato.