Otra vez, una planta de La Campagnola, perteneciente a la empresa Arcor, en conflicto. Hace pocos días, se conoció que la planta de Choele Choele, de Río Negro, dedicada a la conserva de tomate corría peligro de cierre. Desde Arcor confimaron que no cerraría. Ahora el Sindicato de la Alimentación de Mendoza denunció en las últimas horas que la planta de La Campagnola ubicada en el distrito mendocino de San Martín, estaría siendo vaciada para cerrarla definitivamente. El sindicato denunció 100 despidos entre efectivos y temporarios.

Se trata de una planta que procesa derivados de la pulpa de fruta, en especial durazno, para dulces y procesa envase de ojalata para granos secos. Desde Arcor, confirmaron que trabajan 180 empleados efectivos y 180 temporarios. "No pensamos en cerrar ninguna de nuestras 37 plantas ubicadas en 10 provincias argentinas. La maquinaria se traslada de acuerdo a las necesidades de la empresa. Si bien entre enero y junio cerramos 60 acuerdos con personal temporario, lo que hicimos fue no renovarles el contrato. Pero no son 100", explican desde Arcor.

Sin embargo, Antonio Moyano desde el sindicato de la Alimentación señaló: "Empezaron por las máquinas y ahora van por los trabajadores". El próximo miércoles habrá una audiencia con los titulares de la planta del grupo Arcor. "No nos escuchan ni la empresa ni el Gobierno. Pareciera que hubieran roto totalmente el vínculo con los empleados y los políticos actuales no se preocupan para nada por nuestros trabajadores. Estamos a la deriva". En la empresa, no pueden asegurar que no haya más despidos en Mendoza, aclaran que todo es "día a día", pero que no cerrará.

Desde Arcor, confirman que las causas del ajuste se deben a "la fuerte caída en el consumo de los últimos dos años y medio, a lo que suman la apertura de las importaciones". Las plantas del grupo están trabajando a un 66% de su capacidad productiva, mientras la media del mercado es 12 puntos menor.

El sector de la Alimentación está sufriendo una fuerte caída en el consumo. En 2015, las empresas trabajaban al 73% de su capacidad de producción, en 2016 al 69%, en 2017, sólo al 62% de su capacidad instalada y los primeros informes, aseguran que en 2018, la industria de la alimentación apenas llega al 55%.