La epidemia de coronavirus está provocando un "postergación del consumo" en China, y aunque su economía se verá afectada, hay sectores perjudicados y otros favorecidos como el comercio online, lo aseguró el encargado de negocios de la embajada del país asiático en la Argentina, Xiaolin Wang.

Al mismo tiempo, el funcionario consideró que China está ayudando al mundo a ganar tiempo para encontrar una cura al virus, "a pesar del efecto negativo en su propia economía", durante una entrevista con Télam.

Explicó que mientras sufren algunos sectores de la economía, "hay un boom en la industria y el comercio digital".

"La gente pide comida online, toma cursos online, mira cine online. El virus no sobrevive sobre los objetos largo tiempo y se comprobó que los envíos son seguros", analizó sobre ese fenómeno.

Según Wang "no bajó el nivel de consumo, pero sí hay una postergación". En esa línea, dijo que hay "mucho optimismo de que cuando pase esta epidemia va a haber una liberación muy rápida del potencial de compra y del crecimiento económico, se cumplirán en lo posible las metas y eso va a ayudar al comercio internacional y al comercio entre China y Argentina".

"La sociedad moderna se construye sobre la movilidad de las mercancías y las personas, y si eso se paraliza, habrá efectos negativos sobre el desarrollo económico", consideró.

En ese sentido, dijo que la industria cinematográfica, gastronómica, el turismo y el transporte están sintiendo el efecto de las medidas de control de la epidemia.

Como ejemplo, contó que para el Año Nuevo Chino hubo un 85% menos de movilidad de habitantes dentro de su país, "algo inédito" en esa nación.

Además, el Gobierno prolongó los feriados dispuestos para esas fechas, y muchos optaron por estudiar y trabajar desde sus hogares. "Los maestros dan clases on line", agregó.

Finalmente, el funcionario agradeció a los más de veinte países que hicieron donaciones para la emergencia, y a las más de 60 naciones que expresaron su solidaridad por diferentes vías, entre ellas la Argentina. Y contó que llegan mensajes, cartas y dibujos a la embajada como muestras de apoyo.

Como contrapartida, se mostró preocupado por "expresiones de xenofobia" hacia ciudadanos chinos o asiáticos a partir de la epidemia de coronavirus.

"No hay que aprovecharse para incitar sentimientos de discriminación, racismo o xenofobia. El enemigo es el virus, pero nunca la persona. Todos somos víctimas, el virus no tiene nacionalidad", recordó el diplomático.

En la misma tesitura advirtió que "a veces el pánico genera más daño que la propia epidemia y no ayuda a reducir el contagio, porque altera a la gente y le impide tomar una decisión racional y correcta".