La cantidad de escritura de compraventa de inmuebles hechas en la Ciudad de Buenos Aires durante el mes de junio subió un 73,6% respecto al mismo mes de 2020, pero no alcanzó a recuperar los niveles de 2019 y el primer semestre tuvo un balance negativo al compararlo con la prepandemia, según apuntan en el sector.

El informe mensual elaborado por el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires mostró que durante junio se firmaron 2.439 actas de escrituras de compraventa. 

Esto supone un crecimiento interanual del 73,6%, aunque este número extraordinario es producto de la comparación con los primeros meses de la cuarentena de 2020, cuando el cierre de actividades era estricto.

En cambio, hubo 256 escrituras menos que en junio de 2019, cuando se firmó un total de 2.695 actas de compraventa de viviendas.

Un dato alentador fue que respecto a mayo de 2021 los actos escalaron en junio un 28,3% y volvieron a subir después de dos meses de descenso.

La cantidad de escrituras hechas en CABA durante junio en los últimos diez años (Colegio de Escribanos de CABA)

Los montos de las escrituras en CABA

Además, el informe señala que "el monto medio de los actos fue de 9.526.021 pesos (94.720 dólares de acuerdo al tipo de cambio oficial promedio)".

Esto implica una suba del 31% en un año en pesos y una baja del 5,6% en dólares.

Además, el monto total de las transacciones realizadas trepó un 127,5% respecto a junio de 2020, y fue de 23.233 millones de pesos.

El balance del Colegio de Escribanos

A pesar de la suba intermensual respecto a mayo, el Colegio de Escribanos hizo un balance negativo de la compraventa de inmuebles en CABA durante el primer semestre del año.

“Este primer semestre habla a las claras que la recuperación es solo respecto a 2020, con el peor año que se pudo haber tenido. Son 12.000 escrituras, que es casi el doble respecto al año pasado, pero que en buen año teníamos 15.000 o 20.000 más", señaló Carlos Allende, presidente de la institución.

"Al no haber crédito, con controles para el acceso a la moneda que cotizan los inmuebles y con temas macroeconómicos sin resolver, es un escenario que no ve salida rápida”, explicó.