Aunque Europa vive uno de sus momentos más tensos en los últimos años, con Rusia en plena invasión a Ucrania y los rumores de una tercera guerra mundial flotando en el aire, eso no impide que Elon Musk baile y sonría en el continente. El magnate viajó Alemania para la inauguración de la primera fábrica de Tesla en territorio europeo, que busca aliviar la presión sobre sus otras sedes en Estados Unidos y China.

La inversión en la planta fue de 5.500 millones de dólares, con los que esperan emplear a 12.000 personas. La inauguración de la denominada "gigafábrica" contó con la entrega de 30 autos Tesla Model Y de 70.491 dólares a sus compradores y con algunos pasos de baile de Elon Musk, feliz por la apertura de otra fábrica y también aliviado porque ese día finalmente llegó.

Es que la construcción de la planta en Brandenburgo tomó mucho más tiempo del estimado debido a demoras de más de seis meses en los permisos, ya que Tesla, una de las automotrices más valiosas del mundo, no podía demostrar que cumplía con las condiciones impuestas por los organismos regulatorios y estatales. Y ese tiempo demás significó una mayor presión para Tesla y para Musk, que ya sufren por la inflación en Estados Unidos, las constantes interrupciones en la cadena de suministro, las cuarentenas en China —que afectan directamente a su planta en Shanghai— y la escasez mundial de chips.

Por otra parte, Reuters reportó que esta "gigafábrica" era una obsesión de Musk, que busca posicionar a Tesla como la indiscutible número uno. Con una planta en Alemania y compras a proveedores locales para evitar demoras en las entregas, puede vencer al líder del mercado europeo, Volkswagen, que todavía tiene ventaja en Europa, con una participación del 25% en las ventas de vehículos eléctricos frente al 13% de Tesla.

El baile y la alegría de Elon Musk

El primer ministro del estado de Brandeburgo, Dietmar Woidke, ya había anticipado en una conferencia de prensa que el desarrollo marcaba "un gran paso hacia el futuro", y agregó que la planta de Tesla sería un importante motor industrial y tecnológico para Alemania y la región.

Este martes, Musk lo ratificó en la inauguración: "Cada vehículo que fabriquemos será un paso más en la dirección de un futuro energético sostenible, y también fabricaremos baterías de almacenamiento, por lo que será muy importante para almacenar energía renovable". El CEO de Tesla revivió recuerdos del lanzamiento de la fábrica de Shanghai de la firma en enero de 2020 donde también mostró algunos de sus pasos de baile.

"Hoy es un gran día", se emoción Musk

Según estimaciones de la automotriz, se podrían producir alrededor de medio millón de vehículos por año: unos 1.000 por semana en los primeros meses y, para mediados de 2022, 5.000 cada siete días. Con estos números, Tesla producirá cada año 50.000 autos más que Volkswagen, aunque el fabricante alemán ya está planeando una nueva fábrica de 2.000 millones de euros junto con su instalación existente en Wolfsburgo y seis plantas de baterías en toda Europa. Sin embargo, Elon Musk, que recientemente fue padre de su segundo hijo con Grimes, ya se anticipó a eso también: Tesla se relame con la fábrica de vehículos eléctricos que abrirá en 2026 y la primera planta de baterías en 2023.

Pese a las quejas de Musk por las demoras burocráticas en la aprobación de la fábrica, Robert Herrmann, director ejecutivo de la agencia gubernamental Trade & Invest, dijo a DW que ningún país de Europa podría haberlo construido más rápido. "Poder construir una fábrica que demandó semejante inversión en dos años es sobresaliente para Europa", explicó. 

No todo fue color de rosas en la inauguración. Una de las mayores trabas para abrir la gigafábrica fueron los grupos ambientalistas, preocupados por la cantidad de agua que usará la planta y los muchos árboles que se sacrificaron para su construcción. Reuters reportó que varios manifestantes se reunieron frente a las instalaciones el martes para expresar su oposición, y dos personas bajaron en rappel desde un cartel de la autopista cerca de la fábrica, bloqueando el tráfico durante horas después del evento. Elon Musk, mientras mira de reojo a Argentina, sigue con su baile.