Un trabajo de la Facultad de Agronomía de la UBA (Fauba) en las playas de Villa Gesell, Mar Azul y Mar de las Pampas arrojó la presencia de hasta 8.600 kilos de fragmentos de desechos plásticos. Estos tardan miles de años en descomponerse dado que su degradación libera compuestos tóxicos que terminan dañando el medio ambiente.

Según el informe, una de las formas de mitigar el impacto es lograr una adecuada gestión de los residuos por parte de las poblaciones costeras, pero también del turismo dada la proximidad de las vacaciones.

Desde el Taller de Problemáticas Ambientales de la carrera Licenciatura en Ciencias Ambientales, el docente Diego Wassner, explicó que "los plásticos no pueden ser extraídos con maquinarias o con limpieza manual, y son consecuencia de décadas de manejo inadecuado de los residuos".

Los fragmentos de desechos plásticos ingeridos por los animales marinos llegan luego a las personas

Los muestreos tuvieron en cuenta hasta dónde llegan las crecidas que traen plásticos del océano.

Para el docente, Antonio Barrio integrante del mismo taller, un tema alarmante es que "los plásticos en el ambiente se fragmentan en pedazos cada vez más pequeños, los cuales luego son ingeridos por los animales marinos, ingresando en las redes alimentarias", ya que después "llegan hasta los seres humanos por medio de la ingesta del pescado". Además, estos trozos más pequeños pueden traer adheridas sustancias tóxicas.