La canadiense Bombardier despedirá a 550 empleados de su planta de Thunder Bay, en Ontario, reduciendo su dotación a la mitad.

La compañía explicó que la decisión es "inevitable" porque el contrato para construir tranvías y vagones para Toronto está terminando y de momento no existen nuevos acuerdos.

"La decisión se debe a la naturaleza cíclica de nuestro trabajo y al descenso de nuestros dos programas de alta exigencia", declaró la empresa, que se dedica a la fabricación de piezas rodantes y aviones comerciales. Los despidos se harán efectivos el 4 de noviembre.