La fabricante de neumáticos Fate, propiedad del empresario Javier Madanes Quintanilla, presentó un procedimiento preventivo de crisis (PPC) ante la secretaría de Trabajo, al alegar una caída de sus ventas y la acumulación de stock en su planta ubicada en San Fernando.

La fábrica emplea a casi 1.600 personas y exporta el 50% de su producción.

La suba de los costos, tras la devaluación del año pasado, más la caída del mercado interno impactaron de lleno en los resultados de la compañía.