El Ministerio de Agroindustria y los bancos definen las bases para otorgar al sector tambero préstamos destinados a capital de trabajo con un plazo de cinco años. Para acceder, el Gobierno pondrá a disposición de las entidades financieras un certificado de garantía de la producción lechera que mensualmente factura el productor. Según las bases de la cartera agropecuaria hay 8.700 productores calificados para tomar la herramienta crediticia.

Fuentes consultadas de Agroindustria y entidades bancarias reconocieron que están avanzadas las tratativas para anunciar la nueva herramienta, la cual está creada sobre el Sistema Integrado de Gestión de la Lechería Argentina (Siglea), un portal concebido por el ministerio en el que participan productores, operadores, laboratorios y los organismos públicos nacionales y provinciales. Los cuales, se vinculan con las bases de datos de Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa). Todo esto no hace más que transparentar la cadena y así poder contar con información confiable para ser sujeto de crédito.

Lo que hace el Siglea es proporcionar a las entidades la liquidación única electrónica que no es más que lo que factura cada productor todos los meses. A semejanza de una liquidación de haberes, el tambero la podrá llevar al banco para obtener el crédito. En pocas palabras, el sistema emitirá un “certificado productivo” que le permita al banco reconocer un ingreso no por el stock de animales o de tierra sino por el flujo del ingreso.

Según fuentes oficiales, la idea fue aprobada por el Banco Nación, que propondrá dar créditos de hasta cinco años, y reconocieron “como positiva la iniciativa dado que se podrá saber con certeza la facturación del productor, que se suma a los requisitos para el análisis de un crédito”. Otro dato aportado refiere a que la herramienta financiera podrá ser emitida por cualquier banco

Las entidades señalaron a BAE Negocios que lo que falta generalmente para dar préstamos al sector es la formalidad de los datos. Con lo cual al saber que “es cuasipública la información de cuánto factura un productor agropecuario, sabremos la capacidad de repago que tiene el cliente, lo que hará más fácil que acceda al préstamo”.

A diferencia de la banca pública, los privados darán como plazo entre dos y tres años, y las tasas van dentro de lo que ya se ve en el mercado, y donde la de dólares a una sola cifra es las más solicitada.

Por lo pronto, en el Siglea está registrado el 95% de la leche que se produce a nivel nacional en manos de 8.700 tamberos. “La realidad es que se nos están quedando fuera del sistema productores muy chicos o fábricas de tambos de menos de 10.000 litros de leche, por lo cual ya se está trabajando en otras opciones”, señaló una fuente de Agroindustria, que agregó que para el caso puntual “la mayor cantidad de leche y la mayor cantidad de actores son sujeto de crédito”.

La mala noticia es que la posibilidad de tomar los préstamos refiere a situaciones normales; es decir, para el que produce y factura. La opción no está abierta para aquel productor que tiene sus tambos inundados.