La combinación de un dólar más competitivo, producto de la devaluación, y de la recesión económica favoreció claramente la balanza comercial con Brasil. El déficit cayó un 75% en julio interanual, siendo de u$s200 millones, unos u$s600 millones menos que en julio de 2017, cuando alcanzó los 800 millones de dólares.

Esto se da como consecuencia de un fuerte aumento de las exportaciones del mes de julio (33,2% interanual y 14,9% entre enero-julio), frente a un retroceso de 23,9% en las importaciones desde el país vecino (el acumulado da 1,8% en lo que va del año), según el informe publicado ayer por la consultora Abeceb.

"Las exportaciones a Brasil (apuntaladas principalmente por las ventas de automóviles, trigo en grano, vehículos de carga, maíz, aluminio y otros cereales) vienen siendo sistemáticamente superiores al resto de los principales destinos de los productos argentinos", apuntó Abeceb. Para contextualizar: de acuerdo a los datos de INDEC para el primer semestre del año, las ventas argentinas al gigante sudamericano crecieron 19,7%, mientras a China se contrajeron 21,5% y los envíos al NAFTA (México, EE.UU. y Canadá) cayeron 3,7%. La raíz de esto se explica en parte por la menor sensibilidad de las exportaciones bilaterales al fenómeno de la sequía: el 66% de las exportaciones a Brasil son manufacturas industriales.

En coincidencia, la consultora Ecolatina también difundió sus cifras y analizó el intercambio. La reducción del "rojo" comercial del 75% "fue consecuencia de exportaciones que superaron los u$s950 millones, anotando una suba del 33%. Como contrapartida, por la caída de la economía doméstica -y también como consecuencia del alza del dólar-, las importaciones totalizaron u$s1.150 millones, marcando un derrumbe del 24%".

El déficit acumulado de 2018 asciende a 3.899 millones de dólares, un 13,7% menos que en los primeros siete meses de 2017. En contrapartida, el opaco comportamiento de las importaciones desde Brasil se encuadra en un contexto general de retracción del nivel de actividad y depreciación nominal del peso. En este sentido, vale mencionar que, en términos reales, el peso argentino se debilitó 14% frente al real entre abril y julio.

"El salto del dólar de los últimos meses tuvo su impacto: el tipo de cambio real bilateral se depreció 8,1% interanual en julio, encareciendo los productos importados desde Brasil. La caída de las compras externas se repetirá en los próximos meses, ya que no esperamos una recuperación de nuestra economía en lo que resta del año", indicaron desde Ecolatina. Las exportaciones, por su parte, se vieron favorecidas en julio por la depreciación del peso que "fue más que suficiente para compensar la desaceleración en el nivel de actividad que enfrenta Brasil, envuelto desde hace meses en un marco de tensión política y conflictividad social", agregó.

Los últimos datos del mercado arrojan un crecimiento esperado para el PBI de Brasil de 1,5% en 2018, la mitad de lo proyectado. "Viendo el déficit bilateral acumulado en los últimos 12 meses, se encuentra ya bastante por debajo de los u$s8.000 millones registrados en 2017", dice Abeceb.