En punto muerto: Nissan confirmó que se va de Argentina y negocia dejar la comercialización a dos grupos locales
Primero finalizó la producción de la pick-up Frontier en la planta de Santa Isabel, en la provincia de Córdoba. Ahora busca cerrar su filial
Nissan quiere irse de Argentina, confirmó que está en negociaciones para desprenderse de su filial local. La compañía automotriz firmó un memorando de entendimiento para analizar el traspaso de su operación comercial a un nuevo modelo de distribuidores locales.
Las primeras señales se vieron en 2024, cuando la marca japonesa decidió finalizar la producción de la pick-up Frontier en la planta de Santa Isabel, en la provincia de Córdoba. Las razones de esa decisión: las ventas internas no crecían lo necesario y los costos de producción local hacían inviable las exportaciones por la falta de competitividad. La Frontier nacional fue reemplazada por la versión fabricada en México.
La compañía dio un paso más y firmó un Memorando de Entendimiento (MOU) con el Grupo SIMPA y el Grupo Tagle. Se trata de un proceso de transición para convertir su actual modelo de filial directa en uno de distribución a través de socios locales. Esta decisión estratégica fue confirmada por Ricardo Flammini, presidente de Nissan Argentina, primero lo anunció a su personal y posteriormente a la red de concesionarios.
Si hay un acuerdo, Nissan Argentina dejaría de reportar de forma directa a la matriz global para integrarse a la Nissan Importers Business Unit (NIBU), una unidad de negocios que ya gestiona con éxito 36 mercados bajo el esquema de importadores en América latina. La automotriz ya implementó el modelo en Chile y Perú.
Tras una larga evaluación Nissan puso el foco en dos posibles socios sólidos a quien dejarles la operación. Uno es el Grupo SIMPA tiene una gran experiencia en la distribución y fabricación de vehículos. Tiene una presencia muy fuerte en el segmento de motocicletas y maquinaria. Si bien en 2025 cerró su planta de Campana, opera una planta de ensamblaje en Pilar donde ensamblan ocho marcas y alrededor de 50 modelos. Son unidades de Royal Enfield, KTM, Gas Gas, CFMoto, Aprilia (bajo licencia Piaggio), QJ Motor y Moto Morini, entre otras. Además, es importador de las motos Harley Davidson.
El otro socio podría ser el Grupo Tagle con una gran expertise en la comercialización automotriz. Cuenta con una importante red de concesionarios en Córdoba con marcas como BYD, Fiat, Jeep, Peugeot, RAM, Renault, Volkswagen y la propia Nissan. A eso se suman los concesionarios de las motos Royal Enfield, Moto Morini y Motoplex, el concepto multimarca premium de la empresa liderada por Martín Schwartz.
Nissan busca que ambos grupos aporten una mayor "eficiencia y agilidad operativa" al negocio local. Sin embargo, Nissan aclaró que el memorando de entendimiento no constituye aún un acuerdo definitivo, sino un paso previo que implica una revisión técnica de todos los aspectos del negocio por parte de los involucrados.
Según aseguraron, "el proceso se encuentra en una etapa de análisis que implica la revisión detallada de los distintos aspectos del negocio por parte de las compañías involucradas". Si las negociaciones llegan a buen puerto, Argentina tomaría el mismo rumbo que Chile y Perú, países que a partir del 4 de mayo cambian al modelo de distribución en manos del Grupo Astara.
Nissan dejó en claro que las operaciones comerciales continuarán desarrollándose con normalidad, manteniendo la comercialización de su portafolio de productos, el lanzamiento de nuevos modelos, la prestación de los servicios de atención y posventa en toda su red de concesionarios, como así la continuidad de las operaciones del Nissan Plan de Ahorro.
- Com.Ven.Var. %

