El presidente argentino, Alberto Fernández, tuvo su primer contacto con su par brasileño, Jair Bolsonaro, en el marco de la reunión virtual del Mercosur de esta mañana en la que participaron los mandatarios regionales para analizar la situación epidemiológica del coronavirus en los países integrantes.

Tras casi un año de tensiones y encuentros postergados, marcado por cruces y cuestionamientos desde antes de que el argentino ganara las elecciones en 2019, Fernández aseguró respetar a "todos los líderes del mundo porque sus pueblos los eligieron" aunque admitió no pensar "igual a todos esos líderes"

Al dar un mensaje sobre la pandemia y el rol del Estado, citó una frase del Papa Francisco: "Nadie se salva solo", en tanto que advritió sobre la necesidad de "ver cómo todos juntos"  se enfrentan a "un debate sobre cómo va a ser el mundo que se viene".

"El mundo en el que vivimos es el gran barco en el que estamos todos y por más que algunos tengan camarotes de lujo, es el mismo barco el que está tambaleando en la pandemia. Tenemos que ver cómo logramos que los desequilibrios y las asimetrías desaparezcan en el Mercosur", aseguró Alberto.

Y agregó: "Nadie se salva solo. Tenemos que construir un mundo más equilibrado. Ese es el desafío", sintetizó el jefe de Estado, que participaba el encuentro virtual desde la Residencia Presidencial de Olivos.

En esta línea se dirigió al presidente de Urugyay, Luis Lacalle (Pou), quien tiene la presidencia pro tempore del Mercosur y le pidió que "escuche". "Estoy aquí para que nos unamos. Para que trabajemos más juntos que nunca. Para revisar lo que se ha hecho y hacerlo de otro modo".

"Nos ha tocado gobernar nuestros países en un tiempo de mucha desigualdad, en un momento de mucha enfermedad. Podemos hacer de ese mal tiempo una mejor oportunidad", manifestó.

Y concluyó: "Estamos frente al desafío de un mundo que se ha globalizado. Desde América tenemos que estar más unidos que nunca para asumir este desafío".

El objetivo de la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, en la que Uruguay se hizo cargo de la Presidencia pro tempore, se analizó la situación epidemiológica de la región, así como también las distintas negociaciones comerciales con otros bloques, algo en lo que la Argentina puso reparos.

El año pasado, Bolsonaro había adelantado la fecha de un encuentro del Mercosur que coincidía con los primeros días del mandato de Fernández, para que en su lugar asista el expresidente Mauricio Macri antes de dejar su cargo. Además, el brasileño decidió no estar presente en la asunción del líder del Frente de Todos.

Previo a la reunión, el embajador argentino ante el Mercosur y Aladi, Mariano Kestelboim destacó que "Argentina no va a convalidar un acuerdo comercial que pueda afectar negativamente a su estructura productiva".

"No estamos a solas. Siempre hubo diferencias. El funcionamiento, la cordialidad, las decisiones son tomadas por los cuatro países. No se puede avanzar con una medida que no tenga el consenso de unanimidad", añadió.

Para Kestelboim, "abrirse rápidamente al comercio internacional en este contexto sería temerario". Corea del Sur, uno de los países con los que hay negociaciones, "es el segundo país en la OMC que más medidas en contra tiene por competencia desleal: sus exportaciones las realiza a precios que están por debajo de los que tiene en su mercado interno para así ganar mercados en forma muy fuerte", planteó.