El presidente Alberto Fernández recibió esta tarde, en la Casa Rosada, a las máximas autoridades de la Asociación Mutual Israelita Argentina ( AMIA), a pocos días de que se conmemore el 27° aniversario del atentado terrorista contra su sede.

En la reunión, que tuvo lugar en el despacho presidencial, participaron por la entidad judía su presidente, Ariel Eichbaum; el secretario general, Darío Curiel; el director ejecutivo, Daniel Pomerantz, y el tesorero, Alberto Chaieno. El Jefe de Estado estuvo acompañado por el secretario de Culto, Guillermo Olivieri

"En el marco de la conversación, charlamos sobre la impunidad y de como la causa AMIA sigue siendo todavía un dolor para la sociedad argentina y de ver qué podemos hacer en aras de aprehender a los que están sindicados como autores del hecho", señaló al término del encuentro Eichbaum, en diálogo con la prensa acreditada en la Casa de Gobierno.

El dirigente afirmó que dialogaron con el jefe de Estado sobre "alguna cuestión vinculada con el seguimiento de los que estaban acusados que tienen movimientos afuera, en lugares que los protegen, en aras de poder ser proactivos en el intento de que se puedan ejecutar las alertas rojas".

Señaló además, que le reiteraron a Fernández, la invitación a participar del acto central por el 27 aniversario del atentado terrorista: "El Presidente antes de ser Presidente ha participado en muchas oportunidades. Ha tenido presencia como también lo hicieron otros dirigentes de todo el arco político de la Argentina", agregó.

Durante el encuentro, se descubrió una placa que forma parte de un proyecto para recordar a las 85 personas asesinadas en el atentado y que, en este caso, recuerda a Sebastián Barreiros, la víctima más pequeña que falleció en el atentado.

En ese sentido, Eichbaum expresó: "Era un nene de 5 años que le había dicho a su maestra que cuando creciera quería ser Presidente para poder pagarle mucho dinero a los jubilados".

"Preparamos una placa el año pasado contando esta historia para ponerla en la puerta del despacho de Presidencia, y el Presidente aceptó", relató.

El texto de la placa indica: "El 18 de julio de 1994, ochenta y cinco personas fueron asesinadas en el atentado a la  AMIA. En homenaje a las víctimas fatales, el proyecto Sueños quebrados rescata los anhelos de las personas fallecidas".

"Sebastián Barreiros (5 años) le dijo a su maestra que cuando fuera grande iba a ser presidente para pagarle mucha plata a los jubilados . Con esta placa aspiramos a mantener viva la memoria y el reclamo de justicia por cada una de las víctimas", agrega.