La provincia de Buenos Aires dispuso este lunes la posibilidad de una amplia flexibilización de la cuarentena, que incluye la habilitación de las actividades manufactureras, de la construcción privada y de los comercios de cercanía. Esta apertura puede ser aplicable a todo el territorio provincial. 

El gobierno de Axel Kicillof comunicó hoy que, a pedido de los distritos, "se aprobará la excepción al ASPO para las actividades manufactureras y de construcción privada". Para ello estableció las siguientes condiciones:

  1. Que se cumplan todos los parámetros epidemiológicos y sanitarios requeridos por la normativa nacional y provincial,
  2. Que se presenten estrictos protocolos sanitarios y de funcionamiento. 
  3. Que se verifiquen las posibilidades de fiscalización por parte del distrito.
  4. Que las empresas garanticen el traslado de los trabajadores y trabajadoras, sin la utilización del servicio público de transporte de pasajeros.

Al mismo tiempo, decidió que "se aprobará la excepción al ASPO para las actividades comerciales de cercanía", estableciendo para esto condiciones similares a las de la habilitación de actividades manufactureras y construcción privada:

  1. Que se cumplan todos los parámetros epidemiológicos y sanitarios requeridos por la normativa nacional y provincial,
  2. Que se presenten estrictos protocolos sanitarios y de funcionamiento,
  3. Que se verifiquen las posibilidades de fiscalización por parte del distrito
  4. Que se asegure que la apertura de los locales comerciales sea operada por sus propios dueños o con empleados y empleadas locales.

Además, para el caso de los comercios de cercanía, el gobierno provincial sugirió que "la atención y entrega de los productos, de ser posible, se realice en la vereda de los comercios, sin necesidad de ingreso al local y con las medidas de distanciamiento social que correspondan".

De todos modos, la flexibilización de estas actividades será a pedido de los intendentes, y el gobierno provincial tendrá la decisión final de acuerdo a su análisis de esas cuatro condiciones señaladas, por lo que podría mantenerse el esquema de una mayor apertura en el interior provincial y una cuarentena más estricta en el conurbano.

Los dichos de Kicillof y las críticas de los intendentes

Este mismo lunes, Kicillof había aseverado que "no se puede permitir que decisiones de la Ciudad pongan en riesgo a la población de la Provincia" y que implementarían "controles estrictos" para prevenir la circulación del virus.

Sin embargo, al mismo tiempo el gobernador expresó que no tiene malestar con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta"Tratan de generar discordia con el jefe de gobierno porteño, pero estamos en coordinación permanente; es una situación de gemelos siameses".

La decisión de Kicillof de flexibilizar la cuarentena se da tras cuestionamientos, en los últimos días, de varios intendentes del conurbano hacia las medidas de apertura que la Ciudad de Buenos Aires implementó la semana pasada, muy similares a las que ahora se habilitan en la Provincia.

Los jefes distritales rechazaron la flexibilización efectuada por el gobierno porteño por considerar que la mayor circulación hacia y desde la Capital Federal puede aumentar la cantidad de casos de coronavirus en sus municipios.

"Nos parece un acto de irresponsabilidad por parte del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires el habilitar comercios que no son esenciales", había afirmado la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, el viernes pasado.

El intendente de Berazategui, Juan José Mussi, expresó ese mismo día que "si las cosas siguen así cerraría los accesos a la capital, porque si no la situación no va a finalizar nunca".

También hubo cuestionamientos hacia las políticas de apertura de Horacio Rodríguez Larreta por parte del intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi y de Florencio Varela, Andrés Watson. Todos ellos son de extracción oficialista.

En cambio, cinco intendentes de la zona oeste del Gran Buenos Aires (Hurlingham, San Martín, Ituzaingó, San Miguel y Tres de Febrero) habían acordado este mismo lunes presentar al gobierno bonaerense un pedido conjunto para la reapertura de comercios de cercanía y la vuelta a la actividad para el sector de la construcción, el rubro mudanzas y profesiones colegiadas. 

"Nos reunimos para adoptar los mismos criterios: los límites entre distritos a veces suelen ser difusos", dijo el intendente de Ituzaingó, Alberto Descalzo, quien destacó que trabaja con sus pares "en conjunto desde hace un tiempo, al igual que los responsables de la región norte".

Los cinco intendentes también anunciaron en un comunicado conjunto que mantendrán la prohibición de salidas recreativas.

El gobierno porteño, por su parte, había negado el fin de semana tensiones con Kicillof. "Acá no se trata de gustos, sino de trabajar. Estamos en una pandemia, los casos siguen creciendo, hay que aislarlos y llegar anticipadamente. Se trata de eso", había afirmado el sábado el vicejefe de Gobierno, Diego Santilli.