Uno de los abogados defensores de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, Carlos Beraldi, explicó hoy que la empresa Ingeniería, Provisión y Construcción Sociedad Anónima (IECSA), cuyo dueño es Ángelo Calcaterra, primo del ex presidente Mauricio Macri, “también estaba al 50 por ciento de cumplimiento” de los plazos de construcción de obra pública al igual que las empresas de Lázaro Báez.

Beraldi recordó que los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola justificaron parte de la acusación en que las obras adjudicadas a Báez tenían demoras que, según un reporte de mediados de 2016, tenían un nivel de cumplimiento del orden del 50 por ciento en promedio.

"Esto hay que mirarlo en contexto, no aisladamente", propuso Beraldi, y comparó el grado de cumplimiento de otras empresas adjudicatarias de obra pública en el resto del país evaluadas en ese mismo período.

En la última jornada  del alegato en defensa de la vicepresidenta Cristina Kirchner en el juicio de la Causa Vialidad, Beraldi recordó el testimonio que Calcaterra dio en la audiencia: "No conozco una obra que empiece y termine en el plazo estipulado". Así, el abogado de la expresidenta advirtió que "El 90 por ciento de las obras no fue peritado".

Al mismo tiempo, Beraldi aclaró que la presunta demora injustificada de las empresas de Báez en realizar las obras adjudicadas en la provincia de Santa Cruz no fue la única y que "no existe una obligación de control" sobre las obras por parte de la Presidencia de la Nación, además "no puede ni debe tener control porque la Dirección Nacional de Vialidad es un ente autárquico". 

El abogado de la vicepresidenta explicó que “los presupuestos de las obras eran aprobadas en el Congreso Nacional” y afirmó que hubo acusaciones de la fiscalía producto de una "absoluta fantasía", al iniciar esta mañana la última jornada de su alegato final en el juicio por la llamada causa Vialidad.

"Las obras de la empresa IECSA también estaban al 50 por ciento de cumplimiento", especificó Beraldi, tras recordar que esa firma es la que históricamente estuvo vinculada con la familia del ex presidente Mauricio Macri. Beraldi aclaró que el ejemplo no tenía "ninguna intención de chicana".

La audiencia de hoy fue la segunda vez en que Cristina Kirchner habló en el juicio. La primera fue el 2 de diciembre de 2019 en su indagatoria. Fue presencial en los tribunales de Comodoro Py. “Este tribunal, el del lawfare, seguramente tiene la condena escrita. No me interesa, a mi me absolvió la historia, me va a absolver la historia. Y a ustedes, seguramente, los va a condenar la historia. Preguntas van a tener que contestar ustedes no yo”, le dijo Cristina Kirchner a los jueces en su declaración aquella vez.

Carlos Beraldi afirmó que la ex presidenta "jamás impartió ninguna directiva vinculada" a las 51 obras públicas adjudicadas a empresas de Lázaro Báez en Santa Cruz a las que la fiscalía adjudica delitos en el juicio de la llamada causa Vialidad. Así, dio por probado que no hubo delito de asociación ilícita ni defraudación.

"¿Qué está probado en este juicio? Que Cristina Fernández de Kirchner jamás impartió ninguna directiva vinculada a estos casos que acá se investigan", sostuvo Beraldi en la tercera y última jornada de su alegato final.

"Es imposible que el Presidente de la Nación tenga algún tipo de posibilidad de control respecto de los cientos y miles de obras que se licitan, ejecutan y pagan. Esto quedó demostrado en el juicio", dijo el abogado ante los jueces Jorge Gorin, Andrés Basso y Rodrigo Giménez Uriburu.