La Justicia concedió esta tarde al ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido la prisión domiciliaria, con tobillera electrónica, en la causa Río Turbio, aunque el ex funcionario continuará en prisión por el caso de los cuadernos.

Entre sus considerandos, el fallo tuvo en cuenta que el ex funcionario de Néstor y Cristina Kirchner "lleva ya detenido preventivamente un lapso mayor al plazo máximo legal de dos años" y que "ya no existen elementos certeros y concretos para concluir que intentará entorpecer el curso del proceso o eludir la acción de la justicia".

La causa conocida como "Río Turbio" investiga una supuesta administración fraudulenta de Yacimientos Carboníferos de Río Turbio, que gestiona la mina ubicada en la provincia de Santa Cruz.

Hace una semana, el diputado, que se encuentra suspendido en sus funciones, había pedido su excarcelación tanto en esta causa como en la de los cuadernos, amparado en la nueva regulación de las prisiones preventivas oficializada por el Gobierno, que restringe su aplicación. 

En septiembre pasado, la Justicia había enviado a juicio oral a De Vido y a su ex mano derecha Roberto Baratta también por el caso Río Turbio, aunque en octubre el propio TOF 1 había rechazado que sea excarcelado.

A fines de agosto, De Vido ya había sido beneficiado por la Cámara Federal porteña, que dejó sin efecto su procesamiento en la causa que lo investigaba por coimas en la adjudicación del soterramiento del ferrocarril Sarmiento.

Uno de los jueces integrantes del tribunal que falló a su favor en ese momento fue Martín Irurzun, el mismo que había dispuesto su prisión preventiva en primer lugar en octubre de 2017, por la propia causa Río Turbio en la que hoy se le concedió el beneficio de la prisión domiciliaria.

Irurzun había dispuesto su detención preventiva bajo el argumento de que, por el poder que detentaba como ex funcionario, podía entorpecer la investigación estando en libertad. Este pedido movilizó el desafuero del entonces diputado en funciones, que fue encarcelado ese mismo mes.

Por otro lado, De Vido fue condenado en octubre de 2018 por administración fraudulenta en la causa que investigó la tragedia ferroviaria de Once, que dejó 52 muertos en 2012.

El ex ministro, de todos modos, continuará en la cárcel dado que tiene prisión preventiva en el caso "cuadernos", que investiga un supuesto entramado de coimas en la obra pública durante el gobierno kirchnerista.