La senadora Cristina Fernández de Kirchner volvió a cargar ayer contra el presidente Mauricio Macri por la crisis económica que en las últimas semanas sacudió al país y rechazó las declaraciones del financista Ernesto Clarens en la "causa de los cuadernos" respecto de su responsabilidad en las presuntas maniobras de pago de coimas en su gestión.

"Macri dice que sin Cambiemos en el Gobierno esta tormenta hubiera terminado como en el 2001; y un arrepentido del planeta Bonadío, a quien no conozco y sólo escuché nombrar en televisión, dice que yo le daba órdenes", dijo la principal referente de Unidad Ciudadana, quien agregó: "Y pensar que había algunos que decían que la loca era yo".

A través de su cuenta de Twitter, la ex jefa de Estado se refirió así a los dichos del Presidente de la nación, quién en una reunión de Gabinete afirmó que "sin Cambiemos en el Gobierno, esta tormenta hubiese destruido hasta el último cimiento de la Argentina como pasó hace 17 años", en alusión a la crisis de 2001.

Cristina también aludió a Clarens, el financista que según trascendió declaró ante Bonadio que tanto el ex presidente Néstor Kirchner como ella "estaban al tanto" de la presunta recaudación de coimas que, según dijo, fue encomendada a través del empresario Lázaro Báez y el ex secretario de Obra Pública José López.