El Gobierno agiliza las negociaciones por la Ley Bases, en búsqueda de que se insista con el proyecto original
Un dietazo sorpresa, de cara a la sesión de la semana que viene. La reunión de Rolandi con los dialoguistas y el pedido de los senadores radicales a la Cámara de Diputados
El Gobierno continúa agilizando las negociaciones en la Cámara de Diputados en pos de conseguir las mayorías necesarias para insistir con el proyecto original. No solamente con la restitución de la cuarta categoría de Ganancias y la reducción de Bienes Personales, como pidió específicamente el jefe de Gabiente, Guillermo Francos, sino que también con la privatización de Aerolíneas Argentinas, Radio y Televisión Argentina y Correo. La puja entre cámaras se incrementa, rumbo a sesionar el 27 de junio.
Ya que el oficialismo hizo caso omiso a los acuerdos, los senadores radicales le pidieron a los diputados de su partido que acepten las modificaciones. Mientras, el vicejefe de Gabinete, José Rolandi, se reunió esta tarde en el Congreso con los dialoguistas. El propio ministro Guillermo Francos marchó con su agenda propia junto a gobernadores clave. Con todo, se sumó que el presidente de la Cámara, Martín Menem, anunció el primer aumento de dieta para los diputados.
Por su parte, el oficialismo y el PRO de Diputados ya anticiparon públicamente que van a apuntar a que el proyecto que aprobaron sea el triunfante, con la lista de privatizaciones original. En Rosada la lucha se enfoca más que nada en recuperar Aerolíneas, pero los diputados buscan los votos para que vuelvan todas las empresas públicas que descartó el Senado.
Los radicales, en cambio, siguen divididos entre los que responden a sus provincias y los que no. Una buena parte del sector todavía está en un vaivén sobre si quieren quedar pegados a la reversión de Ganancias, la súplica de los gobernadores. La quita de las empresas a privatizar también genera internas entre los patagónicos: fueron ellos los que presionaron en el Senado para que se eliminen.
En un comunicado, los radicales del Senado expresaron su deseo de que los diputados ratifiquen las modificaciones. Todo indica que alguien filtró el documento, en el que advertían que si no se tomaban en cuenta los cambios, se corría riesgo de que se pierda la "confianza" de la Ley Bases, sin el aval de los legisladores. Si bien generó confusiones durante toda la tarde, finalmente lo difundieron a las 22 del miércoles, sin esa polémica frase.
"Los expedientes fueron trabajados con conciencia, en nueve extensas y productivas jornadas (...), sumado a unas 60 horas de debate que enriquecieron los textos (...). Logramos, mediante ese trabajo, modificaciones de relevancia", expresaron los senadores. "Cumplimos el rol para el que la sociedad nos eligió y que espera de nosotros. No votamos a libro cerrado, ni somos un engranaje más de la ´máquina de impedir´ que solo obstaculiza (...). Solicitamos a la Cámara de Diputados que evalúe los aportes a conciencia y los considere para acompañarlos en su sanción definitiva", pidieron.
El Gobierno fue claro con la consigna de que la prioridad es que insistan con el original del paquete fiscal, sobre Ganancias y Bienes Personales. Como contó este medio, son dos puntos reversibles, ya que no contaron con votos en 2/3 en el Senado. Hay otros puntos que no tiene retorno, porque los Diputados necesitan la misma mayoría que en la Cámara alta para insistir.
El debate jurídico sobre si se pueden insistir o no con los apartados rechazados, difundido por el abogado Andrés Gil Domínguez en redes, si bien puede ser utilizado por la oposición para judicializar el tratamiento de Bases, no representa una mayor amenaza.
Según le confirmaron a este medio tanto fuentes judiciales como de la Rosada, el punto es que tiene que aprobarse por las dos cámaras la ley en general y, luego, los rechazos particulares son modificaciones que la Cámara de origen puede disolver. El desafío es que necesitan las mismas mayorías y Ganancias, si bien no llegó a 2/3, estuvo cerca con 41 votos en contra, justamente el punto más controversial en la interna radical.
Un recibo sorpresaPor otro lado, como anticipó este medio, Menem se aseguró que el aumento de dieta para los diputados llegue para el retorno de la Ley Bases a Diputados. Ambos proyectos ingresaron a la Cámara baja con sus modificaciones este jueves, cerca de las 19.30. Unas horas antes, el presidente de la Cámara les depositó más de 700 mil pesos.
El incremento finalmente será del 70%, más desarraigo, que representa la primera cuota del 45% que se sumará a otras dos de 15% y 9%. El aumento, así, será menor al que había adelantado cuando se aprobó la reforma de movilidad jubilatoria en Diputados. Sin embargo, la resolución que firmó Menem todavía se desconoce y ninguno de los jefes de bloque estaba al tanto.
Se trataba de una demanda que el oficialismo prometió atender, como parte de las negociaciones por la Ley Bases. "Si no hay aumento, no hay ley", definió uno de los diputados opositores, que le confió a BAE Negocios el conflicto de intereses que presentaba el pedido en la Cámara. Menem sorteó dar lugar al aumento, pero con un menor porcentaje del previsto.
El reclamo por la dieta de los diputados generó controversia y muchos legisladores no quisieron quedar pegados a la medida: el mismo Menem había dicho que estaba en desacuerdo con llevarla a cabo. Sin embargo, el sector de los diputados que pedía por el aumento pisó más fuerte, no solamente por haberse quedado muy por detrás de la inflación, sino también por el dietazo de los senadores, que cobran en mano más de $4 millones, según definieron en abril. Sigue siendo el doble de lo que cobra un diputado, aun con el aumento de ahora.
Los legisladores, todos, cobran en base a lo que cobra la máxima categoría de los empleados estatales parlamentarios, más desarraigo. Por eso, las paritarias que se arreglan con ellos tienen un impacto directo en el ingreso de los Diputados y Senadores. Pero Menem había rechazado en febrero el aumento automático del 28% que venía rigiendo.
"El Presidente no está de acuerdo con el aumento. Yo no estoy de acuerdo, pero mi deber es garantizar el funcionamiento", le explicó Menem a la prensa unas semanas atrás, y detalló: "No podía permitir que vaya al recinto porque podía salir cualquier número". A la presión de los bloques y la presión de la bajada de Milei, se le suma la sesión de Bases: así, Menem logró idear un aumento, pero pequeño en comparación al que se autopercibieron los Senadores.

