CONGRESO

El Gobierno se ilusiona con tener la lapicera en 2025 pero el frente de alianzas sigue incierto

Calidad o cantidad: los Milei no le pegan el portazo a Macri, quién de pronto contempla no tener PASO en 2025. Lo que tiene para ganar LLA con los recambios en el Congreso

Nuestro objetivo es llenar el Congreso con personas que defiendan las ideas de la libertad”, repite Karina Milei en los actos partidarios de los que últimamente encabeza como oradora, después de limitarse por años a mover los hilos tras bambalinas. Sin embargo, los libertarios encaran el año electoral con una disyuntiva que todavía no resuelven: si les conviene aliarse con “la casta” para tener el control de las Cámaras o si armar listas violetas con lapicera Karinista y arriesgarse a no asegurarse del quórum. La posible eliminación o suspensión de las PASO a nivel nacional serán clave.

Peronistas libertarios, radicales mileístas y un Mauricio Macri ofendido, son algunos de los condimentos en juego que sobrevuelan el panorama del armado de listas rumbo a 2025. Los aliados de partidos provinciales también ansían definiciones, con las elecciones anticipadas en sus provincias. Lo único certero es que La Libertad Avanza sumará bancas y Karina es la que se puso al hombro la batalla electoral aunque, según el presidente Javier Milei, ella dijo que no quería ser candidata.

“Se lo preguntamos y dijo que no. Igual, yo no me meto en esas cosas. Porque yo recuerdo que en diciembre del 2018 le dije a Alberto Benegas Lynch que ni loco y, sin embargo, mirá donde terminé”, respondió el Jefe de Estado en una entrevista con la revista Forbes que se publicó este domingo. “Ella está construyendo la herramienta política para que podamos estar confortables en nuestros armados políticos. Eso es lo que a ella la motiva y la mueve”, agregó sobre el rol de su hermana y Secretaria de Presidencia, quien el viernes cerró su gira partidaria del año en Misiones con Martín Menem.

Bajo el concepto, todavía vigente entre algunos intérpretes del oficialismo, de que el PRO y LLA comparten electorado, ir hacia un acuerdo con Macri es una idea que por ahora mantiene signos vitales, pero no por decisión de Karina ni del asesor Santiago Caputo. Es más bien Javier el que hoy sigue propenso a no soltarle la mano al líder del PRO en pos de tener un frente más consolidado a la hora de enfrentarse al kirchnerismo, especialmente en la Provincia de Buenos Aires. Tras el ultimátum del Presidente a Macri -“o vamos juntos en todo o vamos separados”-, por ahora el terreno no está dado para llegar a ningún acuerdo ni tienen programado un encuentro antes de fin de año. Macri tiene para perder un puñado de alfiles que coquetean con teñirse de violetas y, mientras evalúa qué tanto le molestaría perderlos, mantiene bajo la manga su carta más sólida: la Ciudad de Buenos Aires.

El desdoblamiento de las elecciones porteñas y el afán de eliminar las PASO en el distrito, medidas que anunció el jefe de Gobierno, Jorge Macri, el viernes, no cayó bien entre los alfiles karinistas y la presidenta del bloque libertario en la legislatura, Pilar Ramírez, dijo que es un “capricho de la casta”. Pero no por eso no se asoma un acuerdo a nivel nacional y, de hecho, con el anuncio en la Ciudad se abrió una puerta que en el Gobierno no pensaron que podría abrirse: que los amarillos apoyen la iniciativa de eliminar o suspender las PASO.

Ante la consulta de BAE Negocios, del bloque que conduce Cristian Ritondo en Diputados separan que “cada distrito tiene la autonomía para decidir sobre las elecciones locales”, pero dejan picando: “Con respecto a limitar las primarias a nivel nacional, vamos a debatir el tema al interior del bloque para tener una posición unificada, que puede ser similar a la adoptada por la Ciudad”.

En la Cámara de Diputados se renuevan 127 bancas, de las cuales 22 son del PRO (27) y 14 de la UCR libertaria (20), otro espacio que también se entrega a un acuerdo con Milei rumbo a las elecciones en 2025 y que todo el año se rehusó a tocar las PASO pero ahora, según dijeron tras el encuentro en Casa Rosada de la semana pasada, es algo que quieren abrir a discusión, al menos para el 2025.

Con el apoyo del grueso de UxP, que ve conveniente que Cristina Fernández de Kirchner ordene a dedo su interna en el PJ, al menos la suspensión de las PASO a nivel nacional puede que cuente con una amplia mayoría y, en ese sentido, se abre paso a que en febrero el Gobierno convoque a extraordinarias para impulsarla, tal como contó este medio. De todos modos, no asoma el mismo puerto el resto de la reforma política en relación a la estructura y el financiamiento de los partidos políticos, pero las negociaciones no empezaron. Como sea, los libertarios se ilusionan que conseguirán su objetivo de que no haya PASO en el 2025.

En ese contexto, los sectores afines al oficialismo deberán enfrentar sus diferencias y el Gobierno tendrá el mando de la lapicera pero, también, se juega a que, si van por separado, los aliados se destruyan entre sí y todas esas bancas en juego terminen siendo copadas por opositores. La conquista libertaria en el Congreso puede no ser lo suficientemente abarcativa para asegurarse abrir el recinto a su gusto, aunque sí tendrá garantizado el tercio para blindar vetos, una herramienta por demás útil para el plan de gobierno de Milei.

Esto cobra especial preponderancia en el Senado, que renueva 24 de las 72 bancas, donde los libertarios no renuevan y todo dependerá de los recambios en los demás sectores. Con un escenario por demás trabado en la Cámara alta, el oficialismo necesita de que las 10 vacantes que dejan radicales, el PRO y partidos provinciales se pongan la peluca, así como tampoco descartan alguna de las 14 que deja el kirchnerismo. Con todo, la minoría en el Senado tiene una banca asegurada y, frente a este escenario, el oficialismo tiene que tejer puentes con la casta si quiere tomar el mando de la casa de Victoria Villarruel, que hoy no puede abrir el recinto.

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