El presidente Mauricio Macri partirá mañana a Sudáfrica para participar de la cumbre de jefes de Estado del bloque de países emergentes del BRICS, que integran Brasil, Rusia, India, China y la nación anfitriona.

En su estadía en Johannesburgo, el mandatario tendría una reunión bilateral con su par ruso, Vladimir Putin, con quien abordaría las alternativas para destrabar la obra de construcción del nuevo puerto cerealero en la localidad de Ramallo, sobre la cual el país europeo está interesado.

Además de tratar de atraer inversiones de Rusia, el líder del Pro también se reunirá con el presidente chino, Xi Jinping, con el mismo propósito. Argentina negocia con el gigante asiático un acuerdo para la construcción de la central nuclear Atucha IV, que podría concretarse durante la cumbre del G20, a fines de noviembre en Buenos Aires.

A su vez, mantendrá una bilateral con el jefe de Estado sudafricano, Cyril Ramaphosa, con quien busca un entendimiento para que la fábrica nacional de aviones, Fadea, produzca la serie Pampa y los comercialice al grupo Paramount.

Macri fue habilitado a participar de la cumbre en Sudáfrica como parte del denominado "BRICS Plus", un espacio que promueve el bloque para profundizar la cooperación entre países emergentes mediante invitaciones a países como la Argentina, Jamaica, Turquía e Indonesia.

El jefe de Estado, quien partirá el miércoles por la noche, hasta hace semanas no había definido si participaba del encuentro del BRICS o bien se decantaba por la reunión del Tratado del Pacífico, que desde el sábado pasado se está desarrollando en la ciudad mexicana de Puerto Vallarta y finalizará hoy.

Sucede que Macri había sido invitado también a este encuentro y tiene especial interés por acercar a la Argentina al bloque de la Alianza del Pacífico, que integran Chile, Perú, Colombia y México, países delo cuales el mandatario argentino destaca su crecimiento económico de los últimos años.