La provincia de Buenos Aires implementará un "sistema de fases distinto" al actual a partir de la próxima etapa de la cuarentena de coronavirus, que estará definido por lo que sí se puede hacer más que por las restricciones. Por otro lado, la temporada de verano dependerá de que los municipios de la Costa bajen sus casos diarios.

"Estamos diseñando un sistema de fases distinto que sea más por la propositiva y no por las restricciones", adelantó el jefe de Gabinete del Ministerio de Salud bonaerense, Salvador Giorgi.

El funcionario remarcó que "en algunos municipios que vienen bien, que han disminuido o podido estabilizar y que no tienen el sistema de salud tan estresado, va a haber novedades aperturistas", según anunció en diálogo con Radio Rivadavia.

Con respecto a su previsión sobre el turismo interno en verano, el integrante de la cartera que conduce Daniel Gollán indicó que están "evaluando qué tipo de temporada se va a tener".

"Sea cual sea, va a ser con muchos protocolos y normatizada. Lo importante es que los municipios de la Costa bajen sus casos diarios: no sabemos si una persona va a querer veranear en un lugar con circulación comunitaria del virus", manifestó Giorgi, quien puso como ejemplo a la ciudad de Mar del Plata, que se encuentra en una difícil situación por la cantidad de contagios y el desborde del sistema de salud.

Ayer, el gobierno de la provincia de Buenos Aires sumó una serie de nuevas actividades a la reapertura en el conurbano bonaerense, ante la "desaceleración" del aumento de casos en los municipios donde rige la fase 3. Las mismas ya estaban permitidas en zonas con fase 4 y 5.

Con la nueva decisión provincial, quedaron habilitadas las actividades religiosas y de culto con presencialidad, pero limitadas a no más de 20 personas. Como máximo, podrá haber una persona cada cuatro metros cuadrados.

Además, vuelven los talleres en establecimientos culturales y estudios. Artistas podrán ensayar en sus estudios con protocolos, pero con no más de 10 personas, que se tendrán que distribuir en una persona cada cuatro metros cuadrados.

También se vuelven a permitir los rodajes de televisión y producciones audiovisuales con un estricto protocolo, en un contexto donde la curva se desacelera en el Área Metropolitana de la provincia de Buenos Aires, mientras que sube en los distritos bonaerenses fuera de ese territorio.