El Gobierno había anticipado el interés por comenzar a sumar a los sectores sindicales a la mesa de debate. Los ánimos que venían convulsionados por la mala relación de los gremios con el macrismo fueron contenidos en diciembre. Después de un verano sin protestas en las calles, la Rosada volvió a abrir las puertas a los hombres pesados de los sindicatos para discutir las paritarias nacionales.

Ayer fue el turno de Hugo Moyano, líder del sindicato de camioneros que en las últimas semanas se cortó solo y cerró un acuerdo salarial trimestral con porcetanje y no con una suma fija como pretende el Gobierno. La última vez que el referente sindical había estado en Balcarce 50 fue hace cuatro años cuando todas las centrales reclamaron a Mauricio Macri por los despidos, los salarios y la inflación.

En declaraciones radiales, el Presidente había adelantado su postura respecto a los aumentos salariales. "Busco evitar todo mecanismo de indexación de la economía y la clásula gatillo es un método de indexación", había remarcado este lunes. Con esta mirada sobre las paritarias, Alberto Fernández recibe al secretario general de la CGT, Héctor Daer, tal como adelantó este diario. Ya se anticipa que no será una charla fácil porque marcaron diferencias sobre la clásula gatillo. El dirigente del gremio de Sanidad había respaldado el método de aumento de salarios atada a la inflación para no perder poder adquisitivo.

Fuentes oficiales afirmaron que el temario de Fernández y Daer será similar al que mantuvieron ayer con Moyano. "Hablarán de la situación económica y de las paritarias que vienen", señalaron en la Rosada.

Esta vez no habrá recibimiento del ministro del Interior, Wado De Pedro, como hizo con el líder de los camioneros. El ministro estará en ese momento entregando el DNI 9 mil de cambio de género en un acto en el Salón de los Pueblos Originarios, al que se sumará sobre el final el Presidente.

Alberto tenía previto hoy viajar a Tucumán para participar de la reunión del Consejo de Seguridad junto a la ministra, Sabina Frederic, luego de la polémica por el reclamo del retiro de las fuerzas de seguridad en la provincia de Buenos Aires. La prioridad fue quedarse en Buenos Aires para atender los temas urgentes como la deuda y la situación de los salarios.