“No creo que haya una opción al capitalismo”, sostuvo el presidente Alberto Fernández durante su aporte al encuentro anual de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa. En su presentación, repasó los desafíos de construir “un capitalismo mejor al que tenemos” y destacó la necesidad de industrializar el país apoyados en la ciencia y la tecnología.

El jefe de Estado remarcó las debilidades de un mundo en el que “la economía se ha vuelto muy frágil” y en el que no hay certezas de “cómo será el capitalismo del futuro”. En el mundo “la primera reacción fue encerrarse, priorizar el consumo interno”, sostuvo, y se preguntó si significará una “vuelta atrás con el libre comercio promocionado por la globalización”.

Fernández insistió en sus críticas a los países que plantearon la posibilidad de mantener sin cambios la economía frente a la pandemia y volvió a usar el ejemplo de Suecia para graficarlo. “Esas economías cayeron; por ejemplo la industria automotriz sueca que dependía de autopartes fabricadas en Italia, que estaban sin producción”, ejemplificó.

En este contexto destacó el rol del Estado y destacó que el 20% de la empresa aérea Lufthansa está en manos del Estado alemán y que Italia debió salir en auxilio de las finanzas de Fiat.

“Cuando el gerente financiero es más importante que el de producción el capitalismo es menos noble y más débil”, dijo Ferández y puso a Enrique Shaw (fundador de ACDE) como ejemplo de “el mejor capitalismo”.

Frente a las incertidumbres globales, aseguró que “internamente sabemos qué hay que hacer, conocemos las debilidades y fortalezas de nuestra economía”. Fernández destacó el rol del campo en la recuperación de la economía argentina y señaló la necesidad de una mayor industrialización del sector. “Hoy exportamos más alimentos para animales que para personas”, graficó el Presidente.

“La industria es la gran generadora de trabajo”, sostuvo y recalcó que debe estar apoyada en la ciencia y la tecnología, “abandonadas en los últimos cuatro años”.