Ocho gobernadores y dos vicegobernadores peronistas se reunieron ayer en la Casa de la Provincia de Tucumán en Buenos Aires donde además de analizar el Presupuesto 2019 que por estas horas se viene discutiendo en la Cámara de Diputados, decidieron pasar revista a la grave situación por la que atraviesa cada uno de sus territorios a raíz de la crisis socioeconómica.

A lo largo de las conversaciones, los mandatarios provinciales mostraron preocupación ante un contexto de caída de la actividad económica que viene impactando fuertemente en los sectores productivos y generando numerosos despidos.

Del encuentro, además del anfitrión Jorge Manzur, participaron los gobernadores Gildo Insfrán ( Formosa), Rosana Bertone ( Tierra del Fuego), Alberto Rodríguez Sáa ( San Luis), Mariano Arcioni (Chubut), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Sergio Casas (La Rioja) y Sergio Uñac (San Juan), así como los vicegobernadores de Chaco, Daniel Capitanich, y de Santa Cruz, Pablo González.

Fue precisamente Manzur quien relató el impacto que generó en Tucumán el cierre de la fabrica Alpargatas, que dejó en la calle a medio millar de empleados, en tanto que Zamora advirtió que en Santiago del Estero algunas empresas vienen realizando sus propios acuerdos con los sindicatos a los fines de reducir las jornadas laborales o avanzando en esquemas anticipados de vacaciones.

Otro de los temas que se trató, fue el referido a los aumentos extras en las tarifas de gas, situación que finalmente el Ejecutivo nacional terminó retrotrayendo, y se acordó también en darle mayor continuidad a los encuentros para lo cual agendaron una nueva reunión para el próximo 24 de octubre en la casa de la Provincia de Chaco.

Manzur por su parte invitó a sus pares a un acto que tendrá lugar el próximo 17 de octubre con motivo del Día de la Lealtad Peronista en la ciudad capital de San Miguel, pero además, los hombres fuertes del interior se comprometieron a sumar en los próximos encuentros a los gobernadores Juan Schiaretti (Córdoba), Juan Manuel Urtubey (Salta) y Gustavo Bordet (Entre Ríos) "para sumar fuerzas y actuar en conjunto" ante los planteos del Gobierno nacional.

"Lo que más nos preocupa es el fuerte impacto recesivo que va a tener este presupuesto en las economías de nuestras provincias", dijo Capitanich en diálogo con BAE Negocios, quien advirtió que sus distritos "se van poniendo cada vez más difíciles de gobernar".

"Hemos acompañado mucho a este gobierno para que le vaya bien y para que perciba el acompañamiento de los gobernadores, sin embargo, venimos viendo que cada uno de los créditos o empréstitos que toman van direccionados al sistema de la bicicleta financiera y eso nos preocupa porque no hay modo que se sostenga de esa manera, entonces nos vemos en la obligación de realizar algunos planteos seriamente", expresó.

Finalmente, Capitanich dijo que es "la desgracia que vivimos en materia económica la que nos está llevando precisamente a la unidad de la que tanto se viene hablando".