"Gatilló dos veces": el relato de los testigos que vivieron el atentado contra Cristina Kirchner
Javier estaba saludando a la Vicepresidenta cuando escuchó a Fernando Sabag Montiel accionar la pistola. José Testoni lo vio a lo lejos, y reconoció que el clima festivo siguió porque "muy poca gente se dio cuenta de que había un arma"
Uno de los testigos del ataque a Cristina Kirchner aseguró en las últimas horas que el sujeto que intentó dispararle a la vicepresidenta "gatilló dos veces", a la vez que indicó que vio el brazo con el arma, se dio vuelta e increpó al joven. Otro de los testigos, dirigente de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), afirmó: "Muy poca gente se dio cuenta de que había un arma".
El testigo que se ve en primer plano en las imágenes, casi al lado de la funcionaria, relató a la prensa: "Yo estaba siendo parte del cordón y cuando le digo a Cristina que la amaba y viene hacia mí, ella me acaricia y veo por la altura de arriba de mi hombro que se asoma un brazo con un arma. Veo la figura del arma, pero no vi qué arma era. Retrocede, yo me doy vuelta y lo agarro".
Además, añadió: "No se escucha nada, pero gatilla y, para mí, gatilló dos veces. No sé si ella se dio cuenta. Yo traté de agarrarlo a él y otra gente que está atrás también. Lo agarramos entre varias personas. Lo detenemos y le empezamos a decir ‘vos tenías un arma, vos tenías un arma’, y él decía que no. Lo tanteamos un poco y se le cae el arma".
"Parte de los organizadores se lo llevan y uno de ellos, apenas ve que cae el arma, la pisa y la tiene a resguardo. Mientras que los otros muchachos se lo llevan y se lo entregan a la Policía", expresó Javier.
Otro testigo del atentado fue José Testoni, secretario general de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) de Santa Fe. En su caso, estaba a diez metros de donde sucedió el hecho, pero describió que el clima era "festivo" y que "muy poca gente se dio cuenta de que había un arma".
Según relató, Testoni pasó "por la casa de Cristina para apoyarla en la guerra judicial que afronta". "Yo estaba casi al final del cordón, a diez metros de donde pasó el hecho. Pasa (Cristina) al lado mío y me da la mano. Le dije 'soy de Santa Fe, vengo al encuentro de la CTA', a lo que ella me respondió: 'Ah, qué bueno, Santa Fe'".
En declaraciones a radio Aire de Santa Fe, el dirigente gremial añadió que, "a los diez segundos, se armó un tumulto, y la verdad lo que se dijo en ese momento fue que se trataba de un infiltrado".
De hecho, en los momentos siguientes al atentado "la gente seguía en un clima festivo". Para Testoni, "los custodios no sabían que tenían un arma cuando lo fueron a aislar, porque después lo entregaron a la policía, y ahí siguió todo de manera normal".
"Muy poca gente se dio cuenta de que había un arma en el lugar, si hubiera habido conciencia de eso, las cosas no hubieran seguido igual", concluyó.
La noche siguió entre alivio y fiestaMientras que el clima festivo continuó en los momentos posteriores al atentado y durante toda la jornada, Javier contó que se reincorporó al cordón de la militancia, pero no que quedó impactado por lo que acababa de pasar. “Me puse muy nervioso y angustiado. Pudo haber sido una desgracia frente a mi cara y la del pibe que estaba al lado mío”, declaró.
Apenas comenzaron las investigaciones, siete testigos prestaron declaración frente a la jueza federal María Eugenia Capuchetti y el fiscal federal Carlos Rívolo, a cargo de la investigación. Todos ellos son militantes que estuvieron a metros del momento en que el hombre apuntó con una pistola en la cabeza de la Vicepresidenta y gatilló, pero no salió ningún disparo.
En las causas intervienen también dos áreas especializadas de la Procuración General de la Nación. La Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI), que trabaja sobre delitos informáticos, y le ofrecieron a la ex presidenta la intervención de la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (DOVIC).

