La AFIP pidió ocho años de prisión efectiva para el empresario Lázaro Báez, en su condición de querellante en la causa por supuesto lavado de dinero iniciada en 2013 conocida como “la ruta del dinero K”.

“Se ha probado en este juicio que Lázaro Báez”, además de sus cuatro hijos, los financistas Leonardo Fariña y Federico Elaskar y otros acusados, “formaron parte de la banda con roles asignados”, que mantenían “fluidos contantes entre ellos”, dijo la AFIP durante su alegato.

De esa forma, el organismo se pronunció sobre la presunta maniobra de lavado de dinero por unos 60 millones de dólares que condujo a todos los acusados a juicio oral y, al respecto, el organismo recaudador planteó que “Lázaro Báez siempre desde la sombra dabas las órdenes que los demás debían cumplir”.

Báez cuenta actualmente con procesamientos por evasión y por lavado de dinero, al igual que sus cuatro hijos, Martín (para quien la AFIP pidió 7 años y 6 meses de prisión), Leandro (5 años), Luciana (5 años) y Melina (4 años y 6 meses). Fariña se presentó en el tramo final del proceso como “arrepentido” y para él el organismo solicitó una pena de 6 años por entender que “su aporte no fue trascendental para el juicio”.

La entidad que conduce Mercedes Marcó del Pont también pidió una condena de 6 años para Elaskar; de 7 años y 6 meses para el abogado Jorge Chueco y Daniel Pérez Gadín, como coautores del delito de lavado de dinero, y de 7 años para el empresario Fabián Rossi.

La audiencia comenzó más tarde de lo fijado por un problema con el aire acondicionado, que obligó a mudarse a otro sala de audiencias en la planta baja de los tribunales de Comodoro Py. El juicio se inició hace un año y entró ahora en la etapa de alegatos finales previa al veredicto, que se espera para abril.

El proceso continuará el próximo miércoles con el alegato de la Unidad de Información Financiera (UIF) y luego será el turno de la Oficina Anticorrupción (OA) y de la Fiscalía.

Báez también cumple prisión preventiva por la causa conocida como “M&P”, donde se investiga una maniobra para inyectar dinero en Austral Construcciones a través de otra empresa familiar, y por la cual además serán juzgados dos de sus hijos, Martín y Luciana, y otras 15 personas implicadas.