Los responsables de la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (Acumar) reconocieron ante la Corte Suprema de Justicia que el plan de saneamiento y recomposición del agua viene muy retrasado, principalmente en lo que respecta a la urbanización de asentamientos y a la relocalización de vecinos.

Según los datos que tiene el máximo tribunal argentino, en la década que tiene en funcionamiento, el organismo solo pudo completar un 22 por ciento de las viviendas que prometió construir para reubicar a las familias que viven a la orilla del río y que corren serio riesgo de salud.

En el Palacio de Tribunales y durante una audiencia pública que duró casi tres horas, los miembros de la Corte encabezados por Ricardo Lorenzetti le consultaron a los directivos de Acumar por la actualidad de esta problemática y por las tareas que están realizando para cumplir con el fallo de hace 10 años que ordenó el saneamiento de la cuenca.

"No se entregan viviendas si no están los servicios básicos asegurados, esto tiene que ver con la dilación de los tiempos por la cual no se pudieron entregar muchas viviendas", explicó al respecto Dorina Bonetti, presidenta del organismo.

"No se pudo avanzar, por un lado porque no se puede andar entregando casas que no tengan los servicios básicos garantizados y, por otro lado, porque los proyectos fueron presentados para lugares que estaban fuera de las zonas por la que se mueven las personas", señaló Bonetti.

Varios de los vecinos afectados por la situación del Riachuelo se presentaron al recinto e intentaron ingresar a la audiencia pública, aunque fueron contenidos por efectivos de la Policía Federal.

Durante su exposición, la actual presidenta de Acumarprecisó que muchos de los complejos habitacionales que se pretendían construir para relocalizar a las familias que viven a la orilla del Riachuelo se ubicaban en regiones en las que "no hay escuelas, unidades de salud ni acceso a los medios de locomoción".

"Por otro lado, también hubo un proceso para actualizar los precios (de los inmuebles a entregar) porque lo cierto es que por el proceso inflacionario no se podía seguir avanzando con las obras", señaló.