Apenas unas horas después de que el Episcopado acordara el reemplazo "gradual" de los aportes que recibe del Estado, un apoyo que en 2018 alcanzó los 130 millones de pesos sólo en salarios, el Papa Francisco remarcó que a la Iglesia "la mantienen los fieles" y advirtió que "el núcleo de la corrupción es justamente una idolatría: es haber vendido el alma al dios dinero, al dios poder".

Apurados por las críticas que en los últimos meses recibieron de distintos sectores de la sociedad y de la propia alianza Cambiemos, los obispos señalaron que pasarán sostener el culto a partir de "la solidaridad de las comunidades y de los fieles, asumiendo el espíritu de las primeras comunidades cristianas, que ponían lo suyo en común".

La medida fue tomada en el marco de una Asamblea Plenaria que se desarrolla en la casa de ejercicios El Cenáculo La Montonera de Pilar y mereció un comentario del Papa durante la misa matinal en la capilla de la Casa Santa Marta, en el Vaticano.

En su homilía, Francisco advirtió sobre las "listas de precios" en los templos, al considerar que se corre el riesgo de pagar los sacramentos en lugar de hacer una ofrenda voluntaria.

"A veces he visto, no aquí en Roma sino en otra parte, una lista de precios. Pero, cómo: ¿los sacramentos se pagan?", se preguntó, para remarcar que los fieles pueden hacer una ofrenda pero "no con una lista de precios".

El Papa explicó que la situación "nos hace pensar en cómo tratamos nuestros templos, nuestras iglesias. Si realmente son casa de Dios, casa de oración, de encuentro con el Señor, si los sacerdotes favorecen eso, o si se parecen a los mercados".

Al reflexionar sobre el pasaje del Evangelio de San Juan en el que Jesús expulsa a los mercaderes del templo, el pontífice advirtió sobre el riesgo de caer en la "idolatría del dinero" que, a su juicio, está en la raíz de la corrupción: "El núcleo de la corrupción es justamente una idolatría: es haber vendido el alma al dios dinero, al dios poder. Así se es un idólatra".

El reemplazo gradual de los aportes

En Argentina, en tanto, el plenario de obispos confirmó el cambio del actual sistema de sostenimiento de culto, algo que la conducción de la Iglesia venía estudiando hace meses bajo estricto hermetismo.

"Los obispos han confirmado aceptar el reemplazo gradual de los aportes del Estado por alternativas basadas en la solidaridad de las comunidades y de los fieles, asumiendo el espíritu de las primeras comunidades cristianas, que ponían lo suyo en común", indicó el equipo de Comunicación de la CEA en un comunicado, en el que no se precisaron los plazos.

Además, informó que se decidió conformar "una comisión episcopal para el sostenimiento de la misión evangelizadora de la Iglesia", la cual trabajará en la creación de un "fondo solidario y la continuidad del diálogo con el Gobierno Nacional, consensuando diversas alternativas que facilitarán este reemplazo" de fondos.

El Gobierno ya había informado oficialmente que el Estado gastaba esos 130 millones en el pago de los sueldos de los obispos, en cumplimiento del artículo 2 de la Constitución Nacional y de leyes posteriores, además del sostenimiento de becas para seminaristas y parroquias de frontera.

La cifra se mantiene prácticamente sin modificaciones desde 2016 y representa sólo el 7 por ciento de lo que la Iglesia recibe: en tanto, en 2017, el Episcopado recaudó 44,4 millones de presos por donaciones de fieles para ayudar a regiones necesitadas, informó la CEA.