El ex gobernador de la provincia de Buenos Aires y ex vicepresidente Carlos Ruckauf propone la reactivación de algunas actividades económicas o empresas que puedan trasladar de forma privada a sus empleados y realizar una vuelta al trabajo por rango etario. Además, sugiere condiciones para la emisión de una nueva cuasimoneda si esto fuera necesario.

En diálogo con BAE Negocios, Ruckauf aclara que “se tomaron las medidas que había que tomar” respecto al coronavirus, pero lanza su propuesta para “volver a activar la economía sin descuidar la salud”. “Hay que discutir cómo se sale de esta situación de parate de la actividad en cada uno de los lugares de la provincia de Buenos Aires por lo menos”, añade.

“Estoy de acuerdo con la zonificación, como dice Axel Kicillof”, afirma el ex funcionario en referencia a la posibilidad que brinda el decreto 355/20 de flexibilizar la cuarentena en ciertas áreas o actividades de cada provincia. Pero asegura, al mismo tiempo, que “el lugar de profundo contagio personal comunitario son los medios de transporte, que no se pueden volver a saturar”.

Por eso, Ruckauf considera que podría “autorizarse a las fábricas, obras en construcción o actividades comerciales” a volver a trabajar “en el caso de que los propietarios de esas estructuras se ocupen del traslado privado de sus trabajadores”.

“Que los vayan a buscar con vehículo propio de las empresas dividiendo por turnos, proveyendo de tapabocas y manteniendo la distancia social, y que al terminar su turno los lleven de vuelta” a sus casas, especifica.

Todo empresario que esté de acuerdo con eso debiera ser habilitado porque no habría ninguna afectación al distanciamiento social”, sentencia.

En este marco, el ex canciller durante el gobierno de Eduardo Duhalde advierte que sería “importante que la salida laboral sea etaria, que los que vuelvan al trabajo sean los más jóvenes” o, en cualquier caso, “menores de 60 años”.

Ruckauf también rechazó duramente la normativa establecida por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires de pedir permiso de circulación a adultos mayores de 70 años. “Establecer esta prohibición absoluta a mayores con la sola excepción de ir al médico o a cobrar la jubilación es ponerlos en prisión preventiva en su domicilio”, define.

Y criticó que los ancianos deban pedir permiso para “sacar a su perro a hacer sus necesidades, atenderse una muela o reparar anteojos llamando a un teléfono que seguramente tarde en atender”. “Hay que seguir como hasta ahora, convenciendo y explicando que hay que cuidarse”.

La cuestión de las cuasimonedas

Por otra parte, Ruckauf, creador del patacón durante su gestión como gobernador bonaerense entre 1999 y los primeros días de 2002, propone algunos lineamientos por “si en algún momento se decide ir a buscar una cuasimoneda”.

En este sentido, sugiere que cada provincia pueda emitir el volumen que le sea autorizado de una única cuasimoneda. “Si hoy se hiciera, habría que hacer un acuerdo entre Nación y las provincias para emitir un solo diseño que sea de 100 pesos y para todas las provincias, en forma tal de no tener gasto”, desarrolla.

Para el ex vicepresidente, esto tendría la ventaja de que no redundaría en la inflación, porque, a diferencia de lo que sucedería si se hace una emisión nacional, “nadie aceptará en el mercado cambiario una emisión de provincias”.

Ruckauf admite que no habló de su sugerencia con otros dirigentes, pero sostiene que “ha circulado mucho el rumor de que se ha pedido” la emisión de una moneda de este tipo.

Con estas condiciones, espera que se eviten “errores de muchas de las cuasimonedas del 2001 que, a excepción del patacón, perdieron valor” porque, mientras que por acuerdo federal esta moneda paralela bonaerense permitía el pago de impuestos nacionales, las emitidas “en otras provincias solo permitían pagar impuestos provinciales, lo que generó un cuello de botella”.

Ante la consulta de si en principio solo debieran emitirse para empleados públicos, como sucedió con el patacón, Ruckauf consideró que “eso debería analizarlo en todo caso el Presidente con los gobernadores”.

Además, aclara que “la situación actual no es comparable con la de 2001, pero sí puede ocurrir que si mantenemos la cuarentena se produzca una iliquidez debido a que habrá incumplimiento de obligaciones tributarias”. “Ya hay una caída muy fuerte de la recaudación en la provincia de Buenos Aires. Si no se da la chance de una activación económica sin romper el distanciamiento social la gente no tendrá salario”, agrega.

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