Ley Bases: la colaboración indirecta de los santacruceños para el triunfo del oficialismo
Cómo fue que los santacruceños, José María Carambia y Natalia Gadano, con su ausencia jugaron sus propias fichas para negociar cambios en la Ley Bases
Con la aprobación de la Ley Bases en el Senado hubo más de una mirada de confusión e indignación entre los opositores cuando se aprobó el cuestionado artículo de facultades delegadas. Hasta el momento de votar, se pensaban que ese artículo no tenía futuro. Como anticipó BAE Negocios, la carta del desempate que permitió la ausencia de los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano se estrenó a penas comenzó la votación en particular y se jugó durante toda la noche: la vicepresidenta, Victoria Villarruel, se convirtió en la heroína del Gobierno. ¿Pero, cuál fue la negociación que habilitó este escenario?
Según pudo reconstruir este medio de una alta fuente parlamentaria, los cambios que incorporaron para conseguir las firmas del dictamen hace dos semanas vinieron con garantías cuestionables y, a medida que fueron pasando los días, las sonrisas triunfantes de los disidentes que consiguieron las promesas de Guillermo Francos se fueron desvaneciendo cuando se dieron cuenta de que el oficialismo no tenía ningún interés en sostener su palabra en Diputados.
Ya para ese entonces, Carambia había presionado para que incorporen en el proyecto el aumento del 5% de las regalías mineras en su provincia. Lo necesitaban para poder dictaminar, ya que sin él y sin el radical Martín Lousteau, que iba con dictamen propio, no conseguían las adhesiones para llegar al recinto.
A la desconfianza sobre las regalías, influenciado por presiones de lobbys mineros, se suma que el proyecto aprobado en Diputados contemplaba que el Estado se quede con 51% de los Yacimientos Rio Turbio y por un supuesto "error de redacción", en el Senado figuraba 20%. Asimismo, se rompió el acuerdo que negociaron con el gobernador Claudio Vidal para que la transferencia de los pozos de YPF a Santa Cruz no cubrieran el pasivo ambiental. Según las fuentes consultadas por este medio, no quisieron que el gobernador se meta en la negociación: "Siempre puede haber represalias".
El senador recobró protagonismo el día antes de la sesión en el Senado, donde anunció que no iba a dar quórum y llamó a los demás bloques a que se sumen. Ni él ni Natalia Gadano fueron para el comienzo de la sesión y aparecieron solamente para votar en contra del proyecto en general: ahí se desencadenó la estrategia.
Con la ley aprobada, gracias al desempate de Villarruel que desactivó el 36/36, Carambia y Gadano no tenían otra opción más que convertirse en los villanos de la historia y votar en contra de todo el proyecto en particular. Ninguno de ellos quería asumir ese rol, a sabiendas de que no iban a lograr nada porque Diputados igual podría insistir con el proyecto original.
Se sentaron en las escaleras del Senado para todo el resto de la votación. Nada de esto lo hicieron sin telefonearse con los dialoguistas: aprovecharon para utilizar los números ajustados del oficialismo para conseguir más cambios, según le confiaron a este medio fuentes cercanas. "Así fue como consiguieron que saquen Aerolíneas Argentinas, Radio y Televisión Nacional y Correo Argentino", confesaron.
Quisieron presionar para rechazar la reversión de la cuarta categoría del Impuesto a las Ganancias, junto con los demás patagónicos, y lo hicieron: pero no alcanzó para blindar el rechazo con 2/3 y, por ende, Diputados puede insistir -de hecho, Francos ya comenzó a mover las fichas para hacerlo-.
Tampoco lograron que se mantenga el aumento del 5% en las regalías mineras, que finalmente se incorporará exclusivamente para proyectos nuevos. Mejor que nada.

