El presidente Mauricio Macri asistió ayer en la ciudad de Asunción a la ceremonia de toma de mando del nuevo presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, y ratificó su vocación de trabajar por la integración de ambos países. Junto a su esposa, Juliana Awada, el jefe de Estado participó de la ceremonia en la que Abdo juró como noveno presidente de Paraguay en la etapa democrática, realizada en la explanada del Palacio de López, sede del gobierno de ese país.

Macri, al arribar el martes por la noche a la capital guaraní, expresó su "alegría de estar compartiendo este momento tan especial para el pueblo paraguayo y acompañar en el inicio de su tarea" a Abdo, quien gobernará el vecino país por los próximos cinco años. Además, destacó "el enorme afecto que tenemos los argentinos con el Paraguay y la enorme comunidad paraguaya" instalada en la Argentina y expresó su "vocación de seguir trabajando juntos por el bien de nuestros pueblos".

La comitiva argentina que acompañó al mandatario estuvo integrada por el canciller Jorge Faurie y los gobernadores del Chaco, Domingo Peppo; de Salta, Juan Manuel Urtubey y de Corrientes, Gustavo Valdés. También formaron parte de la delegación el senador Humberto Schiavoni y los diputados Mario Negri, Graciela Camaño, Alvaro González, Cornelia Schmidt Liermann y Martín Lousteau.

Además de Macri estuvieron Michel Temer, de Brasil; Tsai Ing- wen, de Taiwan; así como del jefe de Estado de Guatemala, Jimmy Morales; de Colombia, Iván Duque; de Uruguay Tabaré Vázquez, además del presidente de Bolivia, Evo Morales. Tras la actividad, Macri abordó un avión en el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi para retornar a Buenos Aires, donde por la tarde continuó con su agenda oficial en la Quinta de Olivos.