El saliente jefe del bloque de diputados nacionales del PRO, Nicolás Massot, destacó que junto al presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó, siempre “enfrentaron a los que pedían PRO puro”, pero avisó que no se retirarán de Cambiemos sino que van a “pelear hasta el final” para que esa coalición “haga la autocrítica que tenga que hacer” y revise el rumbo.

“Había quienes creían que el PRO tenía que competir con pureza y sin aliarse con la vieja política y los que creíamos que el desafío era tan importante que había que perder un poco de dogmatismo para ganar en pragmatismo”, diferenció.

El legislador cordobés, que en pocos días concluye su mandato en el Congreso, recordó que a fines del año pasado Monzó y él le anunciaron al presidente Mauricio Macri que no aspiraban a renovar sus respectivas bancas ya que estaban en desacuerdo con la línea política de polarización electoral que el Gobierno estaba fomentando.

“Nos parecía una cuestión de honestidad intelectual dar un paso al costado adentro de Cambiemos. Nos parecía que el presidente de la Cámara y el presidente de bloque tenían que tener mayor convicción sobre la estrategia tomada y no era nuestro caso”, resaltó Massot, quien tampoco participó de la campaña electoral.

Acerca de sus diferencias con el Gobierno, señaló que éstas se hicieron más evidentes a principios de 2017, cuando el Poder Ejecutivo apeló a un “facilismo electoralista que fue volver a echar mano a la grieta y al antikirchnerismo”.

“Muchos decíamos que estábamos violando una promesa de campaña que era unir a los argentinos, terminar con la confrontación. Y terminamos fomentándola de vuelta solamente para explotar un resultado electoral”, analizó. El legislador descartó que vaya a pegar el salto al Frente de Todos: “Yo no tengo una pertenencia al kirchnerismo o al peronismo ni los conozco de antes ni quiero pasar a ningún lado”.