Sin un ápice de aspiracional Cristina Fernández se jugó a la candidatura para vicepresidente, como barajaban en lejana hipótesis algunos cercanos a la ex presidente. Cambió el escenario 2015. Hubo impacto desde ya para el mismo Alberto Fernández, él tuvo que hacer esfuerzos para contener su manojo de sensaciones que le comprimieron el pecho tras una charla que ya es histórica para la política argentina. Fue el ex jefe de Gabinete el que llegó el miércoles a la casa de la senadora sin imaginar el tenor de la conversación que lo esperaba. "Alberto, tenemos que hablar de política, no de encuestas. Creo que podés ser y si querés te voy a acompañar", resumió la ex jefa de Estado al hincha fanático de Argentinos Juniors. Para comparar la emoción aseguran que sintió algo parecido a que podría sentir si Diego Armando Maradona regresara a los Bichitos Colorados para cerrar con gloria y honor su trayectoria. Metáfora futbolera que confiaron a BAE Negocios varios de los que pudieron estar con él, desde ese miércoles a otra charla del viernes donde Cristina casi que lo consultó sobre "cuánto vértigo sentía". Como lo imaginaron las fuentes del Núcleo MTA, el Frente Sindical, pensadores nacionales y algunos empresarios pymes se divide la carrera electoral sin lugar a discusión alguna.

En análisis apto para todo público, Santiago Cafiero, uno de los referentes del Grupo Callao, remarcó que la clave de este nuevo escenario es la ruptura del prisma político 2015 "con el cual se analizaba hasta los silencios de Cristina. Ahora lo que está a la vista de todos pero también a disposición de todos es dialogar, discutir e incluso competir en las PASO con el valor máximo de la unidad necesaria. Se prioriza la unidad y la misma no es ficticia".

“Alberto está tan feliz algo así como si Diego Maradona volviera a jugar por Argentinos”

Cafiero, ante la consulta de Crónica HD y este diario, remarcó que "hay algo relevante por encima de todo lo que podamos mensurar: el retorno de la discusión política más genuina" más allá de las sentencias de los focus group y el marketing. A la hora de las pruebas certifican que dentro de las repercusiones quienes fustigan esta jugada de ajedrez -con piezas humanas- se tienen que remontar a 2015 y los desencuentros públicos de la dupla Fernández-Fernández.

En los trazos máximos y mínimos del movimiento obrero, fuentes de Unidad Ciudadana deslizaron que "sabemos que desde Luis Barrionuevo y sus aliados no vamos a encontrar respaldo, a lo sumo admitirán cómo quede definido el tablero. Sin embargo, sobre lo sucedido la principal grieta sindical que podríamos graficar con Héctor Daer y Hugo Moyano como referencias se avanzó más que un paso a paso". Allí recuerdan que, como informó este diario, hay dirigentes que escucharon a Roberto Lavagna, Felipe Solá y otros presidenciables que hasta el viernes negaban cualquier posibilidad de "tomar un café" con la senadora y ahora admiten que "si los llaman" estarían allí para escucharla.