La jueza María Servini de Cubría volvió a rechazar hoy un planteo del ex presidente Mauricio Macri contra la decisión de entrecruzar sus comunicaciones con otros ex funcionarios, en el marco de una causa que investiga supuestas presiones sobre el Grupo Indalo para torcer su línea ideológica y eventualmente apoderarse de la empresa de Cristóbal López y Fabián De Sousa.

Además, la magistrada dio intervención al Colegio Público de Abogados de la Capital Federal para que evalúe la conducta del representante de Macri, Pablo Lanusse, quien en los escritos presentados la acusó de inclinar la cancha en favor de Carlos Beraldi y de la vicepresidenta Cristina Kirchner, y advirtió que su decisión le provocaba "tristeza y náuseas".

Servini de Cubría criticó tono utilizado por Lanusse en su presentación escrita y consideró que sus descalificativos "no pueden pasar inadvertidas porque agravian a la Magistratura" y que "exceden el trato y decoro que todo letrado debe guardar durante el ejercicio de su profesión", según consignó el diario La Nación.

Servini había ordenado inicialmente un entrecruzamiento telefónico y estudio de comunicaciones desde el 1 de enero del 2016 y al 31 de agosto del 2019, sobre los teléfonos de Macri, José Torello, Nicolás Caputo, Fabián Rodríguez Simón, Mario Quintana, Javier Iguacel, Alberto Abad y Leandro Cuccioli, así como de un grupo de empresarios.

Las defensas apelaron y la Cámara Federal consideró que la jueza no había especificado un rango de fechas y ordenó que antes de llevar a cabo a pericia debía precisar el objetivo, sumado a que debía resguardar la información privada.

Los camaristas Martín Irurzun y Leopoldo Bruglia habían señalado que la orden de la jueza instructora "excede los límites que razonablemente permite el objeto impuesto por las pretensiones de las partes acusadoras", aunque resaltaron que no ponen en duda el juicio de atinencia sobre la medida de prueba que pueda hacer la instructora, asunto discrecional suyo.

Luego, la magistrada decidió continuar con la prueba por considerar que la decisión de la Cámara no estaba firme y no implicaba dar marcha atrás, y por ello la defensa de Macri la acusó de "desobediencia" a sus superiores.

En ese sentido, Servini ordenó el lunes, tras una apelación formulada por la querella del empresario Fabián De Sousa, que se continúe "con el informe oportunamente encomendado" al girector general de la oficina de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado del Poder Judicial de la Nación, según consta en el fallo firmado el viernes.

La magistrada decidió avanzar con la medida cuestionada por la defensa de Macri y por las de otros imputados "hasta tanto se encuentre firme lo resuelto por la Sala II de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal".