Nuevos cruces paralizan el diálogo con la oposición
Rodríguez Larreta dijo que la misa del sábado "tomó un tono partidario". El arzobispo de Mercedes-Luján pidió perdón: “Metí equivoqué, metí la pata”. El Gobierno insistirá con la convocatoria a la oposición
Tras el atentado contra Cristina Kirchner, el Gobierno intentó un acercamiento para abrir un espacio de diálogo con la oposición, pero solo algunos dirigentes escucharon el llamado del oficialismo.
Un sector del Juntos por el Cambio se mostró dispuesto a abrir el debate a través del ministro del Interior, Eduardo "Wado" de Pedro. Pero un amplio grupo de opositores resisten cualquier tipo de contacto con la Rosada.
El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, se mostró últimamente muy lejos de llegar a una coincidencia con el kirchnerismo. Esta mañana cuestionó la misa realizada el sábado en Luján, a la que asistieron el Presidente Alberto Fernández, funcionarios del Gobierno nacional y dirigentes del Frente de Todos.
“Tomó un tono partidario y ahora es la propia Iglesia la que está cuestionándolo, veía que un obispo pedía disculpas, haber politizado una misa es un extremo”, aseguró Larreta.
En cuanto al llamado al diálogo, el jefe expresó que “perdimos una posibilidad a partir del atentado que sufrió Cristina Kirchner, que todos repudiamos". "Era una oportunidad para llamar a la unidad de los argentinos y la primera noche el Presidente mostró vocación por partidizar el tema, echando culpas a la prensa, a la justicia y a la oposición”, agregó.
El ministro De Pedro De Pedro se comunicó con dos referentes opositores, los radicales Gerardo Morales y Facundo Manes, ambos con aspiraciones presidenciales en el 2023.
En las charlas, el Gobierno convocó a establecer una mesa de diálogo y además participar de la misa del fin de semana en Luján. Ningún dirigente de peso de la oposición asistió al evento religioso.
"Me equivoqué, metí la pata", dijo el ArzobispoEl kirchnerismo convocó a una “misa por la paz y la fraternidad de los argentinos” tras el atentado que sufrió hace doce días la vicepresidenta, pero que no asistió a la celebración. Luego de la marcha multitudinaria a la Plaza de Mayo, el intendente de Luján, Leonardo Boto, cercano a La Cámpora, fue el encargado de lanzar la convocatoria a la misa.
Tras la celebración religiosa, el arzobispo de Mercedes-Luján, monseñor Jorge Eduardo Scheinig, pidió perdón por los preparativos de la iniciativa. “Metí equivoqué, metí la pata”, señaló el prelado, quien advirtió que el país enfrenta “un tiempo extremadamente delicado y la paz social está frágil y amenazada”.
En la misma Basílica, Mauricio Macri y Alberto Fernández compartieron una misa dos días antes del traspaso de poder en diciembre de 2019, un gesto que fue celebrado por todo el arco político.

