El ministro de Agricultura, Luis Basterra, calificó al "lock out" convocado por la Mesa de Enlace como "una cuestión declamatoria" y ratificó el esquema de retenciones anunciado la semana pasada al complejo sojero, que beneficia a los que producen menos de mil toneladas.

Basterra aseguró que el cese de comercialización de granos y carnes anunciado por la Mesa de Enlace fue una medida "sin impacto en el transporte, en el ingreso a puertos, y en la negociación en los mercados de futuros", precisó en diálogo con el Destape Radio. 

En relación a la poca adhesión a la convocatoria, el ministro aseguró que la gente y los productores "entendieron en su gran mayoría que la medida que se tomó no es de recaudación fiscal, sino que es distributiva". 

"Hoy tenemos el fin de una convocatoria que no ha tenido el resultado previsto por las cuatro entidades y que tampoco fue generador de una medida espontánea de los denominados autoconvocados",  remarcó el jefe de la cartera de agricultura, y adelantó que cuando la Mesa de Enlace evalúe que el "poco valor" del paro, retomará el diálogo. 

Consultado sobre si habrá alguna modificación en el esquema de retenciones anunciado la semana pasada, negó algún tipo de alteración y exaltó que responde "a un modelo absolutamente equilibrado, de segmentación, que le quita el impacto a tres de cada cuatro productores de soja".

"Estamos ante un modelo equilibrado y que fiscalmente no recauda para el Estado, sino que es una política distributiva con sentido de equidad social, por la distribución y por el impacto menor para los sectores que más necesitan ingresos", afirmó Basterra.

En el mismo sentido, el titular de Coninagro, Carlos Iannizzotto, se diferenció de la Mesa de Enlace y adelantó que desde el sector que conduce no se interrumpirá "el diálogo con el gobierno".

"Los productores entienden que es un atraso muy grande admitir la aplicación de un impuesto que afecta directamente al ingreso y no la rentabilidad", sentenció.