El presidente Alberto Fernández recibió hoy en la Casa Rosada a la cúpula de la Conferencia Episcopal Argentina ( CEA), que respaldó el trabajo "contra el hambre" y valoró la misa conjunta del 8 de diciembre pero expresó sus quejas sobre el nuevo protocolo de aborto no punible.

En medio de la problemática social y la tensión con los prelados por el nuevo protocolo de Interrupción Legal del Embarazo (ILE), el jefe de Estado se reunió con el titular de la CEA, monseñor Oscar Ojea, y el arzobispo de Buenos Aires y primado de Argentina, Mario Poli.

Se trató del "primer encuentro protocolar" a pocos días de haber asumido la Presidencia y luego de participar de una misa junto a Mauricio Macri el pasado 8 de diciembre en Luján.

Los obispos "expresaron su sorpresa y, al mismo tiempo desazón y preocupación, por el protocolo presentado por el Ministerio de Salud", que -según la Iglesia- "en la práctica autoriza el aborto libre".

Ante Fernández, también manifestaron que "la Iglesia ha defendido y defenderá siempre toda vida desde la concepción de manera firme y clara".

"Lo que no legisló el Parlamento Nacional al término de un debate democrático, que contó con la discusión pública por parte de todos los sectores, instituciones y credos, lo acaba de definir un improcedente protocolo del ministro de Salud", agregó la CEA en un comunicado.

"No somos 'anti-derechos' los argentinos que estamos a favor de la dignidad y el valor sagrado de toda vida. En comunión con tantos creyentes y ciudadanos de buena voluntad esperamos la revocación del protocolo", concluyó el escrito esclesiástico.

Por otro lado, en el mismo texto la CEA valoró "ante el Presidente de la Nación la presencia de dirigentes de todo el arco político argentino en la Misa por la Patria en la Basílica de Lujan, y el gesto de haber participado juntos en una misma oración", según afirmó la Iglesia en un comunicado, en referencia al evento religioso que compartieron Fernández y Macri, entonces presidente electo y saliente respectivamente.

Por su parte, el Gobierno destacó que los prelados se comprometieron a "trabajar para sanar las divisiones, sabiendo la situación de emergencia que vive el país".

"Lo sentimos y lo sufrimos, estamos al lado de los más débiles y vulnerables, el tema del hambre nos preocupa muchísimo", señalaron en la audiencia, informó Presidencia en un comunicado.

Fernández, en tanto, expresó su admiración por el trabajo social que realiza la Iglesia en todo el país y adelantó que analiza "una reforma judicial para ir a fondo contra el narcotráfico".

Al respecto, enfatizó: "Nadie mejor que ustedes conoce el problema del hambre y las drogas, somos aliados para trabajar juntos". Y agregó que nunca estuvo tan "identificado" con la Iglesia como durante el pontificado del papa Francisco.

Por otra parte, los obispos agradecieron el primer encuentro con el Presidente y "le desearon una feliz Navidad, comprometiendo su oración por los gobernantes y todo el pueblo argentino en este delicado momento".

Además, ante las autoridades del gobierno "reafirmaron su postura de atender prioritariamente a los más frágiles del tejido social".

También estuvieron en el encuentro el arzobispo de Mendoza y Vicepresidente II Marcelo Colombo, y el secretario general del Episcopado, Carlos Malfa.

Por el Gobierno asistieron el secretario de Asuntos Estratégicos de la Presidencia de la Nación, Gustavo Beliz; el canciller, Felipe Solá; y el secretario de Culto, Guillermo Oliveri.