Revisión paritaria de la UOM, cuesta arriba y con cuarto intermedio
La mesa para mejorar el convenio salarial firmado en marzo por el 45% se puso en marcha en la sede metalúrgica. Los metalúrgicos plantearon sus pretensiones ante las cámaras empresarias del sector
La revisión paritaria metalúrgica prevista en principio para noviembre se activó bajo las brasas de la inflación. En este capítulo la UOM planteó sus pretensiones ante las cámaras empresarias para anticipar a julio el tercer tramo por valor del 12% que se había firmado en marzo con número final del 45% y sumar 20 puntos en octubre. El cierre de la reunión, en el que se acordó un cuarto intermedio hasta el 5 de julio, define en gran parte el cariz de la negociación entre empleadores y la OUM, al mando de Abel Furlán, en su primera puja como máximo referente de ese gremio.
Los metalúrgicos además de adelantar el último tramo del pacto original para julio reclaman sumar 20 puntos desde octubre para tratar de acercarse a un incremento sostenido de precios cercano al 70%. Como publicó BAE Negocios hay una referencia puntual para la mejora antiinflacionaria en este rubro de la actividad industrial que se firmó semanas atrás, cuando la UOM Río Grande, para la rama electrónica, sumó un 20%, además de una suma fija no remunerativa de $45.000 a los 45 puntos iniciales.
Y en la órbita sindical metalúrgica haber sido el acuerdo que abrió la temporada de paritarias 2022, junto al de Ladrilleros por el mismo número, se asume con alto costo por estos días, incluso minimiza algunas disparidades en cuanto a si las sumas fijas convienen o restan poder paritario. "De cara a 200.000 trabajadores y trabajadoras somos todos los dirigentes los que de alguna u otra manera estamos obligados a mejorar nuestra paritaria", asumió una fuente gremial a este medio. Cuando en marzo se firmó el convenio original los dirigentes metalúrgicos más optimistas no avizoraban la potencia que la inflación tomó finalmente.
Desde las empleadoras, Adimra, AFAC (autopartistas), Camina (Pymes), Afarte (electrónicas de Tierra del Fuego), Caima (aluminio) y Fedehogar (electrodomésticos) recibieron la pretención de mejora al convenio colectivo y evaluarán las posibilidades para contraofertar.
El párrafo protocolar no exime de considerar que para una amplia franja de empresas la postura sindical "no es viable", como lo dijeron al retirarse del edificio de la sede metalúrgica algunos negociadores de las pymes. "Si bien la intención es que los salarios no pierdan capacidad de compra, bajo ninguna circunstancia podemos afrontar un incremento repentino en julio del 27% y otro de 20 puntos en octubre", resumió la misma fuente al considerar que el 45% original y firmado en actas estableció una mejora en 3 tramos con un 18% en abril, 15% en julio y 12% para octubre.
Desde otras cámaras argumentan que aceptar los términos del sindicato dejaría a muchas empresas "en un grave problema financiero".
No sólo es por plata
Sin perjuicio de esos dichos vale recordar que, aún en tiempos de prosperidad para la actividad industrial y menos inflación, a la hora señalada de las paritarias hay cámaras que se perfilan con sigilo y recelo ante cada negociación como si fuera a develarse allí la fórmula de la gaseosa más famosa del planeta. Otras que analizan la vida política interna de la UOM y confían en sus lazos con esa organización para calmar las aguas de la puja y a título descriptivo de otros perfiles, que se mantienen según pasan los años, tampoco faltan tesituras más rígidas.
Como ejemplo la ilustra la ocasión donde uno de los negociadores empresarios que al salir de una de esas mesas dejó un textual, en off y con disgusto por la consulta periodística: "Si fuera por mí, a éstos la oferta de mejora sería el 0%", sucedió hace años ante la consulta de este medio después de un encuentro en la cartera laboral.

