La Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos se aprobó en la Cámara de Diputados. Tras un debate que no llegó a ser aquel 5 de octubre, cuando no se consiguió el quórum y se generó polémica entre oficialismo y oposición, la votación en la noche del martes terminó con 200 votos afirmativos, 22 negativos y 16 abstenciones

Luego de ocho horas de tratamiento, a las 23.43 se convirtió en ley el proyecto de "promoción de la alimentación saludable", presentado por el Frente de Todos. La iniciativa estaba próxima a perder estado parlamentario, a fines de noviembre. 

A pesar de que legisladores, tanto oficialistas como de Juntos por el Cambio, rechazaban algunos puntos del texto, se había logrado consenso para tratarlo, entre la lista de proyectos previstos para la jornada.

Los cambios con la nueva ley

Los octógonos negros con bordes blancos comenzarán a ser parte del paquete de aquellos productos comestibles que tengan exceso en componentes críticos, fijados según los lineamientos que figuran en el "Perfil de Nutrientes de la OPS", según remarca el texto: "Exceso en grasas saturadas", "exceso en sodio", "exceso en azúcares" son algunas de las leyendas que podrían aparecer en los envoltorios. 

Si bien todavía resta definir algunos puntos, la propuesta indica que el tamaño de los sellos no debe ser inferior al 5% de la superficie de la cara principal del envase, además de que no podrá estar tapado por ningún otro elemento. 

Entre las varias prohibiciones que establece se encuentra la imposibilidad de que cualquier paquete que contenga al menos un octógono negro no podrá contar con el aval de cualquier fundación o asociación científica o civil. De la misma forma, estos tampoco podrán tener publicidad dirigida a niñas, niños y adolescentes, porque acorde a la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, realizada en 2018, en Argentina el porcentaje de personas de 0 a 5 años con exceso de peso es del 13,6%.