Tras las resonantes victorias en algunas de las provincias gobernadas por la oposición, el presidente Mauricio Macri buscará en los próximos días su segunda foto familiar con todos los mandatarios provinciales, tal como lo hizo después de asumir su mandato en diciembre de 2015. La nueva cumbre de todos los mandatarios con el jefe de Estado se dará en el marco de una relación trabada por varios aspectos: la amenaza a las arcas provinciales que significaría un fallo de la Corte Suprema favorable a Buenos Aires, el proyecto de ley de Responsabilidad Fiscal para controlar el ritmo del gasto primario y un tema que subyace a estos dos: la discusión de largo aliento que tendrán que encarar ambas partes para diseñar, negociar e implementar un nuevo esquema general de coparticipación.

Si bien la primera opción era sostener un encuentro este próximo viernes, ayer desde el justicialismo afirmaron que podría posponerse para la semana que viene. Desde el Ministerio del Interior no confirmaron la fecha exacta en que tendrá lugar el cónclave. Por lo pronto, este jueves Macri participará de una reunión de coordinación con funcionarios de la cartera que dirige Rogelio Frigerio, en la que el Presidente conocerá de primera mano los últimos números fiscales de las provincias, el ritmo de las transferencias monetarias de la Nación a las distintas jurisdicciones, y que servirá como previa a la juntada con los gobernadores.

El tema más espinoso en la agenda con los mandatarios es actualmente el desenlace del caso Fondo del Conurbano: más de 50.000 millones de pesos que hasta ahora reciben las provincias como excedente al tope bonaerense penden de hilo y hacen peligrar, según advierten en algunas jurisdicciones, la estabilidad de las finanzas para el año próximo. El Poder Ejecutivo Nacional busca que la salida política se de luego de la pronunciación de la Corte Suprema. Los gobernadores, por su parte, prefieren evitar la decisión del alto tribunal y discutir todo el esquema de cero y en un marco parlamentario.

Otro tema que se tratará en la reunión será el proyecto de ley de Responsabilidad Fiscal que el Ministerio de Hacienda y del Interior ya acordaron con las provincias, que ya ingresó al Senado pero que aún no tuvo tratamiento. Y habrá, subyacentes, otras dos cuestiones de fondo que el Gobierno nacional querrá instalar en la agenda con las provincias: el nuevo esquema general de coparticipación federal, exigido por la propia Corte Suprema en noviembre de 2015 y una reforma tributaria provincial, en la que la Casa Rosada buscará que los gobernadores reduzcan el peso de la carga tributaria de Ingresos Brutos, considerado el impuesto más distorsivo en la actualidad.