Alberto, con un ojo puesto en el Congreso y otro en la necesidad de apoyo político
Con la mirada puesta en el segundo viaje internacional, el Gobierno no deja de lado la política nacional y los temas de gestión. Si bien la agenda de esta semana estará enfocada en la gira que emprenderá desde el miércoles por Italia, Alemania, España y Francia, Alberto Fernández volvió a mostrarse con el gobernador bonaerense, Axel Kicillof.
Fuentes cercanas al jefe de Estado aseguraron a este diario que la preocupación y las prioridades están enfocadas en la renegociación con el Fondo y los acreedores externas, y en el inicio de las sesiones extraordinarias en el Congreso, que tratará iniciativas que forman parte de la salida a la crisis económica y social.
Los que pensaron que en algún momento la Casa Rosada y la Provincia iban a actuar en forma separada empiezan a cambiar de idea. Una administración necesita la otra. No es casual el encuentro entre Fernández y Kicillof apenas 48 horas antes de reunirse con el Papa Francisco en el Vaticano; Angela Merkel en Berlìn; Emmanuel Macron en París, y los máximos líderes de Italia y España. El mismo día de la reunión con el Sumo Pontífice es la fecha de vencimiento de la deuda bonaerense y cualquier traspié en el acuerdo con los bonistas podría generar un sabor amargo en la gira europea que tiene como objetivo sumar apoyos de los países que tienen una silla en el FMI.
Por otro lado, Alberto fijará la atención en lo que suceda en el inicio de la actividad parlamentaria y seguirá las negociaciones para lograr la aprobación de leyes clave. Los funcionarios que la semana pasada estuvieron discutiendo los detalles del proyecto de Restauración de la Sostenibilidad de la Deuda Pública Externa volverán a defender la iniciativa este martes ante el plenario de comisiones, sin la presencia del ministro de Economía, Martín Guzmán.
El miércoles llegará al recinto de la Cámara Diputados y luego pasará por el Senado. El Gobierno trabajará esta semana en lograr el apoyo de algunos sectores opositores. En la misma sesión, el Frente de Todos buscará aprobar las modificaciones del Consenso Fiscal que tiene media sanción.
El apoyo que logre tener el Ejecutivo en el Congreso y en Europa servirán para el inicio de las negociaciones que comenzó Guzmán con los acreedores en Estados Unidos.

