La Corte Suprema homenajeó a los jueces del Juicio a las Juntas a 40 años de la sentencia histórica
El máximo tribunal destacó el valor institucional y democrático de la sentencia dictada en 1985.
Al cumplirse cuatro décadas de la sentencia que condenó a las Juntas Militares, la Corte Suprema de Justicia de la Nación realizó este lunes un homenaje a los magistrados que llevaron adelante uno de los procesos judiciales más trascendentes de la historia argentina. El acto se desarrolló en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio de Justicia, con la presencia de más de 300 invitados.
El presidente del máximo tribunal, Horacio Rosatti, cerró la ceremonia con un discurso de fuerte contenido institucional. “Señores jueces: por haber sostenido las instituciones republicanas cuando flaqueaban y estaban en riesgo; por haber defendido los pilares de la democracia y por habernos enseñado que los jueces independientes pueden combatir incluso al mal absoluto por caminos civilizados, hoy queremos decirles: gracias eternas”, expresó.
Durante el acto fueron especialmente reconocidos los jueces Carlos Arslanián, Ricardo Gil Lavedra, Guillermo Ledesma y Jorge Valerga Aráoz, y se rindió homenaje a los magistrados ya fallecidos Andrés D’Alessio y Jorge Torlasco, quienes también integraron el tribunal que dictó la histórica sentencia del 9 de diciembre de 1985.
Visiblemente emocionado, Arslanián aseguró que el juicio no fue una tarea sencilla. En tanto, Gil Lavedra señaló que el proceso se desarrolló con la firme convicción de que el horror del pasado debía ser juzgado a través de un juicio justo y remarcó el valor particular del reconocimiento. Valerga Aráoz destacó que el fallo permitió dar una respuesta tanto nacional como internacional, mientras que Ledesma afirmó que jamás hubiera imaginado ser honrado como uno de los jueces del juicio más importante de la historia del país. Todos coincidieron en destacar la audacia del entonces presidente Raúl Alfonsín al impulsar el juzgamiento de los máximos responsables de los crímenes cometidos durante la dictadura, en un contexto de fragilidad democrática.
En su discurso, Rosatti afirmó que, hasta 1983, el tránsito de la Argentina desde gobiernos autoritarios hacia la democracia se había desarrollado sin rendición de cuentas, generando una amnesia social que derivaba en impunidad. Ese círculo, sostuvo, se quebró por impulso del presidente Alfonsín al habilitar el juzgamiento de los crímenes del terrorismo de Estado. En ese sentido, subrayó que la actuación de jueces, fiscales y personal judicial demostró que el proceso no fue ni venganza ni impunidad, sino un auténtico juicio público.
El presidente de la Corte también remarcó el contexto adverso en el que se llevó adelante el proceso, marcado por amenazas explícitas y veladas que ponían en riesgo la institucionalidad. “Aún en los momentos más difíciles, hay que hacer lo correcto”, afirmó, y sostuvo que esa enseñanza debe ser honrada por los jueces actuales.
Rosatti calificó al Juicio a las Juntas como un caso ejemplar al resaltar que los delitos juzgados ya estaban contemplados en el Código Penal, que no se crearon tribunales especiales, que se respetó la garantía del juez natural y que el procedimiento fue público, con igualdad de oportunidades, control de la prueba y adecuada asistencia técnica. Todo ello, afirmó, concluyó en una sentencia jurídicamente impecable.
Por su parte, el vicepresidente de la Corte Suprema, Carlos Rosenkrantz, definió la tarea desarrollada como titánica y destacó el coraje político del presidente Alfonsín y de los jueces de la Cámara Federal que llevaron adelante el proceso en 1985, cuando aún nada estaba garantizado. En la misma línea, subrayó que los magistrados actuaron conforme a derecho, condenando a los responsables y absolviendo a quienes consideraron inocentes.
El juez de la Corte Ricardo Lorenzetti sostuvo que la sentencia elevó el prestigio del Poder Judicial y destacó la coherencia y la imparcialidad de los jueces homenajeados a lo largo del tiempo. “Demostraron que todos los argentinos somos iguales ante la ley y que no hay cambios en el contrato social en materia de derechos humanos, ni ahora ni más adelante”, afirmó.
El homenaje incluyó también el reconocimiento de los actuales integrantes de la Cámara Federal porteña, cuyos magistrados destacaron la valentía de quienes llevaron adelante aquel juicio. En primera fila siguieron el acto familiares de los jueces ya fallecidos y el ex ministro de la Corte Suprema Juan Carlos Maqueda. La ceremonia se abrió con la interpretación del Himno Nacional a cargo de la banda de música de la Policía Federal.
Del acto participaron además los integrantes de la Cámara Federal de Casación Penal Daniel Petrone, Diego Barroetaveña, Carlos Mahiques, Mariano Borinsky, Gustavo Hornos, Ángela Ledesma, Guillermo Yacobucci, Alejandro Slokar y Javier Carbajo. También asistieron jueces y juezas de primera instancia de Comodoro Py como Julián Ercolini, María Eugenia Capuchetti, Daniel Rafecas, Marcelo Martínez De Giorgi, Sebastián Casanello y Sebastián Ramos, junto a representantes de tribunales orales federales, entre ellos Andrés Basso —presidente de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional—, Néstor Costabel y Jorge Gorini.
Al finalizar la ceremonia, magistrados, funcionarios e invitados recorrieron el Salón de Derechos Humanos, escenario del histórico Juicio a las Juntas, donde se exhibieron la sentencia dictada el 9 de diciembre de 1985 y registros audiovisuales con testimonios de las víctimas. En ese marco, Rosatti anunció que ese espacio pasará a integrar el Museo de la Corte Suprema, cuya inauguración está prevista para el primer semestre del próximo año.

