El Gobierno bonaerense se reunirá con estatales para negociar nueva pauta salarial
Durante el encuentro se buscará avanzar hacía negociaciones bimestrales que impidan el deterioro progresivo de los haberes.
El gobierno bonaerense de Axel Kicillof se volverá a reunir este jueves con los diferentes gremios estatales para alcanzar un nuevo aumento salarial que les permita por un lado a los trabajadores hacer frente a la pérdida del poder adquisitivo registrada durante el año 2025 y avanzar hacía negociaciones paritarias bimestrales.
La primera de las convocatorias del Ejecutivo bonaerense tendrá lugar en la sede del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires a partir de las 10.30 y será con los sindicatos de la educación, con los que intentará alcanzar un rápido acuerdo, teniendo en cuenta que el inicio del ciclo lectivo del año en curso está previsto para el próximo 2 de marzo.
Una hora y media más tarde será la segunda cita con los estatales nucleados en los gremios enrolados en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), cuyos referentes se arrimarán a la cartera que conduce el ministro Walter Correa.
En el último encuentro paritario que tuvo lugar a mediados de enero, el gobernador Kicillof aceptó otorgar un aumento de un 1 por ciento retroactivo a los salarios de diciembre, con su correspondiente impacto en el medio aguinaldo, y otro incremento de un 2 por ciento para los correspondientes al mes de enero, lo que totalizó un incremento de 4,5 por ciento.
Sin embargo y pese a aceptar el ofrecimiento, varios sectores consideraron que los incrementos resultaban "insuficientes" para hacer frente a la pérdida del poder adquisitivo generada a lo largo de los pasados doce meses, por lo que en la discusión que dará comienzo mañana se incluirá realizar negociaciones más atenuadas en el tiempo, lo que impida el deterioro progresivo de los haberes.
La convocatoria a la mesa de negociaciones llegó con una advertencia del Gobierno bonaerense, que dio cuenta del "complejo contexto fiscal producto del recorte de transferencias no automáticas por parte del Gobierno nacional y la caída de la recaudación", pese a lo cual, aseguró mantener "el compromiso con la calidad de las condiciones laborales de los trabajadores".

