La Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC) lleva a cabo hasta el 14 de junio la Semana Argentina de las Alergias Alimentarias, una oportunidad para promover la concientización, aumentar la sospecha clínica y tomar acciones para la prevención y el manejo adecuado de este grupo de enfermedades vinculadas a la ingesta de algún alimento y que afectan a 1 de cada 12 niños.


Claudio Parisi, médico especialista en Alergia e Inmunología y ex presidente de la AAAeIC explicó que las alergias alimentaras “tienen su origen en la respuesta anormal del sistema inmunológico contra las proteínas de ciertos alimentos, reacción que se repite cada vez que éste se ingiere”. Y agregó: “Entre los principales responsables de este tipo de alergias están la leche de vaca y el huevo, aunque también se presentan reacciones ante alimentos como soja, trigo, frutos secos, pescado, mariscos y maní”.

Los especialistas reconocen que, si bien existe una base genética (tener un familiar cercano alérgico aumenta el riesgo del niño), otros factores que predisponen su desarrollo son en el incremento de los nacimientos por cesárea con cambios en la microbiota, deficiencias de algunas vitaminas en la madre, uso temprano de antibióticos y falta de lactancia materna.

Las manifestaciones son variables: desde las leves, como enrojecimiento alrededor de la boca, ronchas y/o hinchazón en labios y párpados, hasta el shock anafiláctico con riesgo para la vida. Como medida de prevención, se recomienda, entre otras, mantener la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses y complementaria hasta los 2 años y fomentar en la madre una dieta variada sin restricción de alimentos alergénicos, durante el embarazo y la lactancia.

“El trabajo en equipo entre paciente, familia, comunidad, docentes y el personal de salud es fundamental para mejorar la situación de los niños”, manifestó Parisi.