No es la estufa: 3 trucos para gastar menos y calentar más el hogar en invierno
Tras el aumento en las tarifas de luz y gas, las familias buscan gastar menos en calefacción. Descubrí tres claves para reducir el consumo y mantener tu casa caliente
Con la llegada del frío, muchos hogares buscan formas de calefaccionarse sin que se dispare el gasto en las boletas de luz y gas, que en junio tendrán un aumento promedio del 2,82%.
Además de utilizar un buen abrigo y bolsas de agua caliente, hay otras alternativas a la estufa que son más eficientes, sostenibles y amigables con el ambiente.
Trucos para gastar menos en calefacción 1. Paneles térmicos de bajo consumoLos calefactores eléctricos con tecnología de radiación infrarroja lejana (FIR) son una de las opciones más eficientes del mercado. A diferencia de las estufas, que calientan solo el aire cercano y lo resecan, estos paneles emiten un calor envolvente que penetra paredes, objetos y cuerpos, como si fuera el sol en la piel. De esta manera, la sensación de calefacción es mayor y se mantiene más dentro del hogar.
No levantan polvo, no queman oxígeno y distribuyen el calor de manera pareja por toda la habitación. Además, consumen menos energía que un caloventor y pueden conectarse a paneles solares o baterías para aún más ahorro.
Al comprar estos dispositivos, tené en cuenta:
- Que sea de bajo consumo (fijarse en la potencia en watts).
- Que tenga protección contra sobrecalentamiento.
- Que esté aprobado por normas de seguridad eléctrica.
- Que indique si usa tecnología de infrarrojo lejano.
Una casa que no conserva el calor obliga a prender más tiempo cualquier sistema. Pequeñas acciones pueden hacer una gran diferencia:
- Utilizá cortinas gruesas
- Colocá burletes en puertas y ventanas.
- Utilizá alfombras, que evitan que el calor se escape por el piso.
Un zócalo o burlete para evitar que pase el frío por debajo de la puerta cuesta entre $3.900 y $9.900 en tiendas online. Estos también servirán en verano en el caso de tener aire acondicionado, para evitar que se vaya el frío del ambiente.
Durante el día, abrí las persianas y cortinas para que entre la luz natural. El sol es un gran calefactor gratuito. Y cuando se va, cerralas para conservar ese calor acumulado.

