Los comercios no esenciales ubicados en avenidas de alta circulación de la Ciudad de Buenos Aires reabrieron ayer sus puertas con un flujo constante de gente que se acercaba a los locales a preguntar precios y realizar compras luego de más de cuatro meses con sus persianas bajas.

Se trata de la primera jornada de reapertura de este tipo de comercios, que incluye -con estrictos protocolos- al rubro indumentaria y calzado.

Camila y Alejandra atienden una zapatería en la esquina de Cabildo y Juramento, en el barrio porteño de Belgrano, y contaron a Télam que abrieron "desde hoy y estamos entusiasmadas. Se vendía por internet y WhatsApp, pero el ingreso no es el mismo; necesitábamos que la gente pueda venir y ver los zapatos", contaron. En cuanto a los protocolos, aclararon que "la gente se puede probar, les damos alcohol en gel para las manos y unas medias descartables, pero no pueden entrar más de dos clientes y tienen que pasar por la alfombra con sanitizante".

En la zona de Acoyte y Rivadavia, en Caballito, se vio mucha gente caminando por las avenidas, rememorando escenas previas a la pandemia. Carmen Paredes, que tiene una joyería junto a su marido, contó que recibieron "esta apertura con mucha expectativa. Perdimos muchos clientes y vamos a tener que generar nuevos".

Según pudo observar Télam durante una recorrida, un flujo constante de gente se acercaba a los locales ubicados en avenidas de alta circulación, excepto los que se ubican en la avenida Avellaneda (entre las calles Terrada y Bahía Blanca), y en el sector del barrio de Once delimitado por la avenida Rivadavia y las calles Boulogne sur Mer, Lavalle y Larrea.

También quedaron excluidos de la reapertura los negocios y centros comerciales ubicados en los centros de trasbordo de Retiro, Constitución, Once y Liniers, según lo pautado por la gestión porteña en el marco de su plan de reaperturas.

El Gobierno porteño informó que "para que la actividad comercial fuera posible, se optimizó el espacio público a fin de garantizar el distanciamiento social, evitando conglomeraciones que favorezcan el contagio".

Con ese objetivo, también se agregaron carriles peatonales a las calles, y señalética y demarcaciones en 40 puntos comerciales estratégicos, informó el Ejecutivo porteño.