El aeropuerto internacional de Ezeiza incorporó en la zona de migraciones las cámaras que permiten detectar fiebre o febrícula con una certeza casi total, una de las señales que hay que atender para determinar si la persona puede padecer coronavirus.

Para ello, utiliza lentes infrarrojos avanzados con píxeles de 400x300 y en su mayor campo de visión, permite medir la temperatura de más de 800 personas en 10 minutos.

La detección de pasajeros que llegan por Ezeiza se convirtió en un tema central, ya que si bien desde el martes no se permitirá el ingreso de vuelos provenientes de los países en riesgo, podrían producirse arribos vía otras naciones que no son consideradas como peligrosas.

Otra de las ventajas de este sistema es que no requiere un contacto físico entre los pasajeros y el personal sanitario. A diferencia de los termómetros comunes, con estas cámaras no es necesario acercarse para medir la temperatura, sino que se monitorea a distancia.

En el caso de la detección de potenciales cuestiones médicas, luego corresponderá al aeropuerto proceder al aislamiento y tomar las medidas sanitarias correspondientes.

“Se trata de una herramienta preventiva, que da una primera medición precisa y asertiva. También se puede configurar para que a determinada temperatura o rango de valores emita un alerta o evento, para proceder al log o grabación. Las cámaras cuentan con un lente óptico y uno térmico, con el primero se identifica que se trata de figuras humanas y con el otro, se detecta la temperatura” detalló Florencia Comeron, marketing manager de Dahua, la empresa que proveyó las máquinas.

"La línea de análisis de temperatura para personas tiene un margen de error de apenas 0,3º”, explicó.