Nuevas formas de consumo a partir de una mayor concientización y responsabilidad con el ambiente, los animales y la salud de las persona se están consolidando en Argentina a partir de la creciente producción vegana, "cruelty free" y/o biodegradable en rubros como indumentaria, el calzado y la cosmética entre otros, que son ahora más demandados, explican activistas y emprendedores en una nota realizada por la agencia Télam.

El veganismo  "extendió el compromiso de defender los derechos animales a todos los ámbitos de la vida más allá de la alimentación", explicó Manuel Martí, cofundador de la Unión Vegana Argentina (UVA). A pesar de ser relativamente joven, este estilo de vida experimentó en los últimos años un vigoroso crecimiento. Según un estudio realizado en julio del 2020 por la UVA junto a la empresa Kantar Insights Division, la comunidad vegana-vegetariana en Argentina representa el 12% de la población, que equivale a más de cinco millones de personas, "una minoría importante y en constante aumento", aseguró Martí. 

En todo el mundo "empresas grandes, medianas y pequeñas están cambiando y reconvirtiendo lo que producen, dejando de usar a los animales", destacó Martí.  El gran problema del consumidor vegano, "cruelty free" o naturista es "no saber qué es lo que está comprando" ya que las etiquetas suelen ser difíciles de comprender.

Andrea de Iacovo es la creadora de Boobamara, una marca de calzado vegano y libre de crueldad, hechos con materiales alternativos como vinilo sintético biodegradable, excedentes de textiles locales y yute, el material de los sacos donde viene el café, que es vegetal y biodegradable. Considerando el avance de textiles de cueros hechos a base de plantas, de Iacovo aseguró que "la solución a futuro es la utilización de materiales biodegradables y vegetales, porque existen y están en la naturaleza" y porque de esta manera se "reduce por completo la huella plástica, hídrica, de carbono que estamos dejando en el planeta".

En esta misma línea, Abril Torres y Florencia Martín, creadoras de dos marcas de cosméticos, GoVeganis y Bennie Club respectivamente, apuntan que el aumento de esta cosmética dejó claro que "no es solamente un asunto de veganos" ya que a muchas personas -aún las que comen carne- "no les parece lógico usar un producto testeado en animales cuando se puede usar uno que no y que tiene el mismo efecto", expresó Torres.

En sintonía con esto, Pablo García, uno de los gerentes comerciales de Grupo HZ, una empresa que diseñó la primera cuchara de cartulina biodegradable y reciclable del mercado argentino, señaló que "el mundo estará funcionando sin dudas bajo estas lógicas de acá a unos años". En Argentina "se está dando un crecimiento significativo de las empresas que nacen con este fin o empresas de años que viran y comienzan a convertir sus productos", aseguró García.